Arcelor se replanteará los recortes si la Unión Europea limita las importaciones de acero

Instalaciones del tren de carril en la planta de ArcelorMittal en Gijón. / DANIEL MORA
Instalaciones del tren de carril en la planta de ArcelorMittal en Gijón. / DANIEL MORA

La multinacional espera conocer la postura de los estados miembros para tomar una decisión sobre su plan de producción

PALOMA LAMADRIDGIJÓN.

Arcelor se mantiene expectante ante los inminentes movimientos de la Comisión Europea y sus estados miembros para reforzar las medidas de protección sobre el acero comunitario. Así, la multinacional estaría en condiciones de replantear su política de recortes en la producción si la Comisión pone sobre la mesa, tal y como planteó el miércoles, modificaciones a los aranceles que aplica desde febrero de este año a las importaciones de productos siderúrgicos.

Las medidas arancelarias están supeditadas a la postura de los Veintiocho, que aún tienen que analizarlas. La propuesta elevada el pasado miércoles por la Comisión Europea a la Organización Mundial de Comercio (OMC) incluye la actualización de la lista de países en vías de desarrollo a los que no se aplican los aranceles, el ajuste de algunas cuotas impuestas a lo largo de los últimos meses para varios productos derivados del acero y un replanteamiento de la liberalización paulatina de las cuotas de importación. Precisamente este cupo de importaciones volvió a aumentar en un 5% el pasado 1 de julio, algo que Eurofer criticó al considerar que el sector atraviesa un momento «crítico» en Europa.

Dicho en otras palabras, esta relajación de las medidas proteccionistas puestas en marcha el pasado febrero de forma definitiva permitió aumentar el cupo de acero que se puede importar de países extracomunitarios, una situación que afecta de manera especial a España e Italia. Arcelor, por tanto, está a la espera de las consultas a los estados miembros. Se espera que, de contar con el visto bueno de los países, las medidas podrían ponerse en marcha en octubre. La reactivación de estas restricciones a la importación de productos de acero foráneos, por tanto, supondrá un alivio para los productores del viejo continente, que ya han anunciado ajustes de diversa índole.

En el caso de Arcelor, el pasado mayo anunció un recorte de 3,2 millones de toneladas de acero en sus plantas europeas: 700.000 en Asturias, 1,5 en Cracovia (Polonia) y un millón en la factoría italiana de Ilva. El 1 de agosto, sin embargo, se anunció un recorte adicional de un millón de toneladas, tal y como se recoge en el informe de resultados del primer semestre. El tijeretazo, por tanto, ascenderá hasta los 4,2 millones en el conjunto del año. Todavía no se ha concretado de qué manera se repartirán estos ajustes a la baja entre las plantas de la empresa siderúrgica.

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Reorganizar las auxiliares

El reajuste de la producción afectaría directamente tanto a la plantilla de la empresa en Asturias como a los numerosos empleados que trabajan en la multinacional a través de empresas auxiliares. Estos últimos, además, podrían verse afectados por un plan de reorganización enfocado a adecuar la mano de obra a la realidad productiva de Arcelor. A la merma en la producción se suma el apagado de las baterías de Avilés, previsto para el 1 de octubre, y la parada del horno alto 'B' en la factoría de Gijón.

Otro de los problemas que sobrevuela sobre las plantas asturianas es el de la negociación del acuerdo marco, el convenio que rige las relaciones laborales entre la empresa y los trabajadores de todo el grupo en España. A día de hoy, las posturas entre ambas partes se encuentran alejadas al no llegar a un consenso tras más de ocho meses de conversaciones. La última oferta de la empresa fue rechazada por la representación sindical, con división de opiniones entre las centrales.