Parter producirá en la planta de Avilés aluminio para los sectores de automoción y aeroespacial

Barras de aluminio apiladas en la factoría avilesina que ahora pertenece a Parter Capital y que pasará a llamarse Alu Iberia. / MARIETAGráfico
Barras de aluminio apiladas en la factoría avilesina que ahora pertenece a Parter Capital y que pasará a llamarse Alu Iberia. / MARIETA

La plantilla colaborará con el fondo suizo, que visitará hoy la factoría, para buscar nuevas líneas de negocio que ayuden a mantener todo el empleo

LAURA CASTROGIJÓN.

Nuevo capítulo en la vida de la factoría de aluminio de San Balandrán -el tercero tras haber pertenecido a Inespal, Alcoa y ahora a Parter- y nuevos objetivos. Su producción, centrada por el momento en la fundición o aluminio secundario, un mercado en el que el fondo suizo aspira a ser «líder» con las plantas de Avilés y La Coruña, se destinará a los sectores de automoción y aeroespacial y también al de la construcción. Podrían volver a producir aluminio primario, esto es con el arranque de las series de electrolisis -paradas desde febrero a raíz del acuerdo del ERE alcanzado entre Alcoa y la plantilla-, pero todo dependerá del precio de la energía. Y aunque el Gobierno en funciones se ha comprometido a aprobar el estatuto de las electrointensivas lo antes posible, los representantes de los trabajadores tienen dudas.

Por eso y con la vista puesta en el futuro de la plantilla -que solo tiene garantizado el pleno empleo hasta 2021 y a partir de ahí dependerá del volumen de ventas y de la tarifa eléctrica-, se han comprometido a trabajar estrechamente con Parter para abrir su producción a nuevos nichos de mercado que permitan el mantenimiento del empleo y de la actividad más allá de los dos años que están actualmente sellados. Algo que el nuevo comprador agradece: «Trabajamos tradicionalmente en sociedad con los representantes de los empleados en las compañías de nuestra cartera para armonizar los intereses de todas las partes involucradas».

El objetivo de Parter, además, es lograr un «crecimiento sostenible» en las plantas de Avilés y La Coruña, que ahora pasarán a ser una única sociedad y a llamarse Alu Iberia. Y para ello se centrarán en las aleaciones de alto valor a partir de material reciclado sin necesidad de utilizar un gran volumen de aluminio primario para ajustar la calidad, lo que permitirá reducir los costes de materias primas. También invertirá 18 millones de euros en cada una de ellas con el objetivo de reforzar la fundición con la introducción de nuevos hornos y equipos de moldeo de aluminio secundario, entre otras instalaciones, a lo largo de este año y del próximo, tal y como se detalla en el plan industrial presentado por el fondo suizo a la parte social y al que tuvo acceso este diario. Asimismo, planea desarrollar un nuevo equipo de ventas a clientes de automoción y tecnología del norte de España e invertir en I+D para facilitarles soluciones «a medida».

Por otro lado, el acceso a la materia prima (virutas homogéneas de aluminio) «está garantizado a largo plazo», según sostiene el fondo suizo, por medio de su propio equipo, por Alcoa y por otros distribuidores profesionales. Parter cuenta además con la empresa alemana Scholz Recycling Group como socio estratégico en el campo del material reciclado. Esta firma suministrará chatarras de alta calidad para las aleaciones de forjado y de fundición para el automóvil y también las aleaciones aeroespaciales.

A pesar de que no descarta volver a producir aluminio primario si los costes energéticos se reducen por debajo de los 40 euros por megavatio y hora, Parter considera prioritario el mercado de la fundición o aluminio secundario. Estima, de hecho, que permitirá a las plantas ser rentables en el futuro, incluso si nunca se llegan a arrancar las series de electrolisis.

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De hecho, tener estas instalaciones apagadas -que consumen una gran cantidad de energía y por tanto disparan los costes de producción- hizo que el período de enero a abril de este año fuera «extraordinario en ventas, costes y consumo de alúmina», tal y como recamarca Parter en su plan de negocio.

Con este objetivo de liderar el mercado del aluminio secundario pondrá en marcha un programa de formación intensivo para un máximo de 180 trabajadores, en las propias plantas y en el extranjero, durante un año.

Las pérdidas se mantienen

A pesar de que el objetivo del fondo suizo es duplicar las ventas en tres años, pasando de los 91,3 millones de euros del presente ejercicio a los 179,5 en 2022, lo cierto es que en ningún momento lograría entrar en beneficios. No obstante, el déficit se reduciría notablemente al pasar de unas pérdidas de 30 millones en este año a otras de apenas 70.000 euros en 2022.

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