Javier Fernández cree que el Plan de Energía de Pedro Sánchez eleva el «riesgo de desindustrialización»

Javier Fernández, durante su intervención./Iñaki Martínez
Javier Fernández, durante su intervención. / Iñaki Martínez

El presidente del Principado ve con preocupación que el Gobierno plantee que en 2030 el 42% de la generación provenga de las renovables

Daniel Fernández
DANIEL FERNÁNDEZGijón

El presidente del Principado, Javier Fernández, ve con preocupación el Plan de Energía y Transición Ecológica que aprobó el Consejo de Ministros el pasado viernes. Un plan que eleva las expectativas de la UE y que fijja en un 42% la producción de energía a través de fuentes renovables en 2030, mientras que la Unión Europea se marcó como objetivo un 27% de generación.

Fernández, que asiste en Madrid a un acto organizado por Nueva Economía Fórum, ha reconocido que ya veía con preocupacion el plan inicial y su posterior modificación por parte del gobierno del elevar hasta el 33% el porcentaje de generación verde para 2030, pero que el techo fijado por el Gobierno de Pedro Sánchez aprobado la pasada semana le hace afrontrar el futuro con mayor preocupación. «Habría que reconsiderar el objetivo», dijo el presidente asturiano, porque con el actual se eleva el «riesgo de desindustrialización». Por ello, como ya hiciera el pasado fin de semana el consejero de Industria, Isaac Pola, el Principado presentará todas las alegaciones que estime oportunas al citado plan gubernamental.

Javier Fernández midió mucho sus críticas al Gobierno respecto a su política energética, a la que se ha opuesto desde el inicio. Sin embargo, sus homólogos de Galicia y Castilla y León fueron más incisivos. «No nos vale este plan», dijo Juan Vicente Herrera, quien acusó a la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, de «emprender una carrera a ninguna parte con el único objetivo de ver quién llega primero a los objetivos verdes».

Puso el presidente de Castilla y León al modelo de descarbonización que se llevará a cabo en Alemania, consensuado con todos los agentes políticos y sociales, y que destinará 40.000 millones de euros para que en 2038 se proceda al cierre de las centrales térmicas de carbón.

Alberto Núñez Feijóo defiende una transición energética «ordenada» y pidió a Ribera «no ser los Quijotes de Europa». Tras afirmar que en los últimos años el precio de la energía se encareció en un 70%, exigió que el proceso de transición se lleve a cabo poniendo sobre la mesa alternativas reales. «Desenchufar sin tener alternativas a las que enchufar es una irresponsabilidad. Por favor, seamos sensatos», dijo el presidente de la Xunta. En caso contrario, «seremos el país más verde de Europa, pero también el que tenga más paro. Necesitamos más seriedad porque nos podemos cargar nuestra industria», dijo Feijóo.

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