La descarbonización, prioridad de la nueva concertación social

El Principado aboga por captar la mayor cantidad posible de los fondos europeos para poner en marcha proyectos en las comarcas más afectadas

L. CASTROGIJÓN.

Es uno de los deberes que el Principado, Fade y los sindicatos tienen apuntados en la agenda para cuando acabe el verano. La concertación social definirá las prioridades inversoras del Ejecutivo autonómico en los próximos años y el proceso de transición energética jugará un papel protagonista en ello. Tanto la patronal asturiana como los representantes sindicales inciden en la necesidad de convertir la descarbonización en una oportunidad y no en un lastre para la economía asturiana.

Para ello, será necesario movilizar recursos más allá de los que destinen el propio Gobierno autonómico y el central. Por ello, Adrián Barbón ya aludió a la necesidad de conseguir que la Unión Europea aplique el fondo de 4.000 millones de euros previsto para las regiones más afectadas por el proceso de transición energética.

Por el momento las líneas maestras de la concertación social en este apartado pasan por poner en marcha con ellos nuevos proyectos, especialmente en las comarcas mineras, y buscar alternativas industriales 'verdes' que generen empleo, desarrollo económico y riqueza en la región. También será fundamental el impulso de nuevas fuentes de energía renovables, algo en lo que el Principado ya está dando los primeros pasos, tal y como publicó ayer este diario. Actualmente, hay en cartera 56 proyectos, pero tanto el Gobierno como los agentes sociales aspiran a tener más en el futuro. Y será necesario reforzar la actividad en El Musel, pues con el cierre de las térmicas quedará debilitado por la pérdida de los tráficos derivados del carbón.