Asturias se tiñe de amarillo contra el «chantaje al Estado y al Principado» de Alcoa

La marcha de los trabajadores a su llegada a Oviedo/Tarek Halabi
La marcha de los trabajadores a su llegada a Oviedo / Tarek Halabi

Centenares de personas recorrieron más de treinta kilómetros a pie para reclamar una solución que evite el cierre de las plantas de Avilés y La Coruña

Daniel Fernández
DANIEL FERNÁNDEZOviedo

Asturias se tiñe de amarillo. Es el color con el que toda una región muestra su rechazo a la decisión de Alcoa de cerrar sus plantas en Avilés y La Coruña. Y esta tarde, en la plaza de España de Oviedo, ante la sede de la Delegación del Gobierno, la multinacional estadounidense pudo comprobar que tiene a toda una región enfrente, dispuesta a plantarle caera para evitar un cierre que a medida que pasan los días se entiende menos. Porque allí, en el corazón de la capital del Principado, la Asturias política, sindical, empresarial, la Asturias social y cultural se fundieron en un grito unánime: «¡Alcoa no se cierra!».

Poco antes de las 16 horas llegaba a la Plaza de España de Oviedo la marcha de trabajadores que había salido ocho horas antes de la planta de Alcoa en Avilés. Fueron 33 kilómetros combatiendo la lluvia, el granizo y el frío, derrotados por los centenares de personas que salían de sus casas por los pueblos donde discurría la marcha para mostrarles su apoyo ante esta injustificada decisión.

En Oviedo, los trabajadores fueron recibidos por la delegada del Gobierno, Delia Losa. Los trabajadores de Alcoa convocaron la movilización para solicitar, precisamente, a la delegada su mediación ante el Ejecutivo central para forzar a la multinacional estadounidense a dar marcha atrás en su decisión de cierre o a proceder a la venta de las plantas. Y allí, ante medio millar de personas que esperaban a los trabajadores, el presidente del comité de empresa de la factoría de Avilés, Sergio Sobrido, emocionado por las muestras de cariño que recibieron ayer, afirmó que «ni los trabajadores de Alcoa ni esta región va a ceder al chantaje al que la empresa trata de someter al Gobierno de España y al del Principado». «Pelearemos con todo lo necesario para que la actividad del aluminio siga en Asturias. ¡Aquí estamos, que lo sepan todo el mundo!», añadió. Posteriormente, los trabajadores, representantes sindicales mantuvieron una reunión con la delegada del Gobierno, quien les recibió a la puerta de la Delegación.

Ante la sede de la Delegación de Gobierno también acudieron a recibir a los trabajadores de Alcoa dirigentes de otras formaciones políticas, como el diputado nacional del PP Ramón García Cañal, quien avanzó que el grupo popular en el Congreso ha registrado varias preguntas sobre el cierre de Alcoa y la política energética del Gobierno dirigidas a las ministras de Industria, Reyes Maroto, y Transición Ecológica, Teresa Ribera, para la sesión de control de gobierno de esta semana. También fueron recibidos por el diputado nacional de Podemos, Segundo González, y la eurodiputada de esta formación, Tania González. «El Estado debe intervenir a través de la SEPI para dar una solución a los trabajadores», dijo esta última, quien también anunció la puesta en marcha de varias iniciativas ante la UE para frenar los cierres de Alcoa. «Estos cierres trascienden de Asturias», dijo.

Los trabajadores de Alcoa también fueron recibidos por el portavoz de IU en la Junta General, Gaspar Llamazares, y la presidenta de Foro y alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, y el portavoz de esta formación en el Parlamento regional, Pedro Leal. Este diputado pidió al Gobierno del Principado que «no sea cómplice de la pérdida de ni un empleo más en Asturias, ni de Alcoa ni de ninguna otra empresa básica de nuestro tejido industrial». Pedro Leal también advirtió del «efecto dominó» sobre el resto de la industria asturiana.

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