Tuinsa Norte advierte de que despedirá a toda la plantilla si no logra ser viable

Concentración de los trabajadores de Tuinsa Norte, ayer en las inmediaciones de la planta gijonesa, en el polígono de Somonte. / E. C.
Concentración de los trabajadores de Tuinsa Norte, ayer en las inmediaciones de la planta gijonesa, en el polígono de Somonte. / E. C.

Los 59 trabajadores conocerán hoy su futuro en una reunión con los representantes de la empresa de estructuras metálicas

P. LAMADRIDGIJÓN.

Mañana se cumplirá un mes desde que los trabajadores de Tuinsa Norte iniciaron un encierro en las instalaciones que esta empresa, dedicada a las construcciones metálicas y mantenimiento electromecánico, tiene en el polígono de Somonte, en Gijón. Pero hoy se decidirá el futuro de los 59 trabajadores que quedan en la compañía, ya que alrededor de una docena la han abandonado en las últimas semanas ante su incierto futuro. Será en la reunión a la que asistirán representantes de Tuinsa con el comité de empresa en el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (Sasec). Alejandro García, abogado del despacho Montoto y Asociados, que se encarga de las negociaciones laborales de la compañía, señaló a este periódico que Tuinsa se encuentra «en una situación muy delicada».

Con este panorama, las alternativas que se manejan en el corto plazo son dos, explicó el letrado. Por un lado, cesar la actividad y aplicar un expediente de regulación de empleo (ERE) al 100% de la plantilla. Por otro, en el mejor de los casos, solo mantendría al 25% de los trabajadores, quienes tendrían que acogerse a un expediente de regulación de empleo temporal (ERTE). No obstante, la empresa sopesa que no sea un cierre definitivo, en caso de producirse, sino que el objetivo es conseguir carga de trabajo y lograr la viabilidad. «Mañana (por hoy) se verán las posibilidades que hay de que la empresa vuelva a tener carga de trabajo y de garantizar la estabilidad», apuntó el responsable de Acción Sindical de CC OO Industria de Asturias, Manuel Pérez Uría, que acudió ayer a la concentración protagonizada por los trabajadores en las inmediaciones del polígono de Somonte, donde se asienta la fábrica.

Protestas en Somonte

Llegaron a interrumpir el tráfico en la carretera AS-326 para reclamar una solución, ya que la empresa les adeuda hasta cuatro nóminas a parte de los trabajadores. Ahora mismo solo tienen una obra entre manos y varias reparaciones, con lo que el futuro se vislumbra muy negro. Cuando se inició el encierro hace un mes, Tuinsa se comprometió a presentar un plan de viabilidad, pero el comité de empresa consideró que era muy vago y no aseguraba el porvenir de la compañía. La plantilla advierte de que, si la dirección no presenta un proyecto nuevo, Tuinsa está abocada a su fin y, por tanto, los trabajadores optarán por un ERE de extinción para encontrar una salida laboral adecuada.

El pasado 7 de mayo, un grupo de trabajadores inició un encierro en la sede Tuinsa Norte ante los acontecimientos ocurridos en las semanas antes previas. Al impago de las nóminas, se sumó la falta de materias primas y suministros, que hoy en día continúa, ya que no cuentan con gas para soldar. En 2018, se cerró la venta de la empresa a la empresa Full Pack Trading and Marketing, que planteó un ERTE, de carácter rotatorio, a todos los trabajadores excepto a los de oficinas, de modo que los empleados afectados trabajan quince día al mes.