«Hoy quiero hablar de cáncer y quiero hablar de vida»

Modelos de excepción en el pase de complementos, uno de los primeros de la noche. / FOTOS: ARNALDO GARCÍA
Modelos de excepción en el pase de complementos, uno de los primeros de la noche. / FOTOS: ARNALDO GARCÍA

La décima edición del desfile de moda y baile de la Casa de la Vida tiñó de rosa el Albéniz y convirtió la pasarela en la mejor terapia

AIDA COLLADO GIJÓN.

El 'Resistiré' del Dúo Dinámico sirvió como declaración de intenciones. Aún no había comenzado el décimo desfile de moda y baile de la Casa de la Vida y todo el Albéniz ya era una fiesta. «Hoy quiero hablar de cáncer. Y quiero hablar de vida», se escuchó durante la velada a una voz en off. Fue el mejor resumen de la noche: porque se habló de cáncer y se habló de vida. Eso sí, sobre unos tacones y al ritmo de MBolados. Convirtiendo, un año más, la pasarela en la mejor terapia. Se celebraban muchas cosas. Se festejaba que hoy es el Día Mundial de Lucha contra el Cáncer de Mama. Y que hace ya diez años desde que «unas cuantas mujeres rebeldes, luchadoras e inquietas tuvieron una gran idea». Buscar un sitio céntrico -la Casa de la Vida está en Begoña- donde volcar sus preocupaciones, donde hablar y escuchar, donde tejer relaciones con otras mujeres tras ser diagnosticadas de cáncer de mama. Una década desde que la Bruno Salvadori Lions Fundación se empeñó en que quienes sufrían esta enfermedad tuvieran un sitio donde apoyarse y, unas a otras, curarse lo que no se puede curar en el hospital.

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El presidente de la sección local de la Fundación Lions Club, Tasio del Reguero, animó a las organizadoras a continuar en su empeño «otros diez más, y luego otros diez, hasta que la lacra del cáncer de mama quede como un recuerdo histórico». Y para ello, se comprometió, «van a tener nuestro apoyo hoy y siempre». Su antecesor en el cargo y fundador, Luis Fernández, recordó que a veces la Casa de la Vida cubre las necesidades psicológicas que a veces los tratamientos oncológicos no abarcan. Ayudan a mujeres que «llegan con un montón de dudas y temores que no se atreven a comentar» a sus seres queridos y se encuentran con muchos pares de orejas para escuchar, con muchos brazos donde agarrarse.

También el doctor Francisco Vizoso se subió al escenario para dedicar unas palabras a las auténticas protagonistas de la gala. «Pasan cosas en la vida que no son justas y un consuelo es que no estamos solos», dijo en un Albéniz a reventar. «Sois un ejemplo de solidaridad», aseguró. Tanto, que con sus vidas sirven de «inspiración» para grandes iniciativas: «Aquí, en Gijón, estamos haciendo investigaciones muy importantes y contribuyendo al conocimiento científico de la enfermedad».

Lágrimas y flores

Una a una, las participantes en el desfile fueron pisando la pasarela. Lo dieron todo y hubo quien peinando canas demostró más seguridad y saber hacer que las top de los noventa. Lucieron vestidos de gala, bolsos, complementos, espectaculares tocados, chupas de cuero y hasta batas de cola.

La música fue la otra gran protagonista. Y el grupo Amanecer, a las órdenes de Marián Alonso, bailó para la ocasión. De 'Capote de grana y oro' a Grease. Con 'Thriller' cautivaron al público y a los ediles que observaban en primera fila. Manuel del Castillo (PP) vio, de repente, cómo una mano de goma llegaba volando a su regazo y, así, volando, se la lanzó a Celso Ordiales y a José María Pérez (PSOE) que observaban la escena a carcajadas, ante una incrédula Sofía Cosmen.

Hubo más risas, a cargo de la monologuista Marisa Suárez. Y hubo, también, lágrimas de emoción por el reconocimiento. Aplausos para Covadonga Magarzo, directora del desfile. Y flores para Susana, para Carmina, para Ángeles. Reconocimiento, para todas. Profundo respeto, para la larguísima lista de colaboradores que hicieron posible que ayer se hablase de cáncer. Y de vida.

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