Rubén Rosón: «Para hacer lo mismo que De Lorenzo no hacía falta otro alcalde»

Rubén Rosón: «Para hacer lo mismo que De Lorenzo no hacía falta otro alcalde»
Una vista del palacete Pedro Miñor, sede de la Fundación Bueno. / A. PIÑA

El concejal de Economía, llama al regidor, Wenceslao López, a tener «valentía» para desalojar a la Fundación Gustavo Bueno

A. ARCE OVIEDO.

El concejal de Economía, Rubén Rosón, en un nuevo capítulo sobre la polémica formada entorno a la Fundación Gustavo Bueno y su ocupación del antiguo Sanatorio Miñor, en la avenida de Galicia, acusó ayer al alcalde, Wenceslao López, de «defender los intereses privados» de la institución, «perjudicando» con ello a todos los ovetenses. «Algo que no se puede permitir», sentenció. Por eso, y en segunda vuelta, solicitó su «valentía» para «dejar de bloquear» el proceso y desahuciarla del palacete. «Somos le está esperando», clamó.

Para ello, la jugada del edil de la formación morada, al que hace tan solo dos días el regidor advertía de sus estatus en el terreno -«fuera de juego»-, adquirió ayer un cariz más defensivo. Rosón recordó que existe un procedimiento legal para desahuciar a entidades de espacios municipales, que ya fue aplicado con anterioridad cuando, según sus palabras, su partido, a través del área de Educación, promovió el desalojo de la Academia Asturiana de Heráldica y Genealogía de Villa Magdalena por incumplimiento de convenio.

En esos términos, el responsable de Economía, que ya cuenta con dos intentos infructuosos de visitar el palacete, exigió a Wenceslao López que «deje de bloquear» el proceso. «para hacer lo mismo que Gabino de Lorenzo no hacía falta otro alcalde», espetó.

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Según Rosón, el propio director de la Fundación, Gustavo Bueno Sánchez, ya reconoció en una entrevista a EL COMERCIO que su ocupación del edificio, «municipal», no está sujeta a ningún «sustento legal» y que el Ayuntamiento asume los gastos de agua, luz y calefacción del palacete desde 1998. El informe de inmuebles municipales en uso expone que «los gastos de mantenimiento y el pago de las tasas y servicios municipales serán asumidos por la fundación a partir de la firma del convenio». Algo que, por otra parte, nunca llegó a cristalizar.

También quiso subrayar de nuevo que los responsables de la institución filosófica le bloquearon la entrada a sus instalaciones a pesar de haber notificado previamente su visita y que, en su condición de cargo público, tiene «legítimo derecho». «No es de recibo», apostilló. El presidente de la fundación, por su parte, explicó que las cartas recibidas «han llegado a título particular, sin acuse de recibo ni fecha de respuesta estimada».