El alcalde de Oviedo advierte a Rosón de que «no tiene competencias» sobre el palacete Miñor

El alcalde de Oviedo advierte a Rosón de que «no tiene competencias» sobre el palacete Miñor
El palacete del antiguo Sanatorio Miñor, que alberga la Fundación Gustavo Bueno, está andamiado por un lateral. / MARIO ROJAS

Dice que la Fundación Bueno «está ahí por derecho propio» y tilda la actitud del edil de «espectáculo»

ALBERTO ARCE / JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

Después de que el Grupo Municipal Socialista se viera en la tesitura de perder, en dos procesos distintos, contra la Fundación Gustavo Bueno por la justificación de la subvención concedida a esta última para la organización de la exposición 'Oviedo XII Siglos', el alcalde, Wenceslao López, tuvo que defender ayer, en cambio, que la institución filosófica mantiene, «de facto», derechos para continuar siendo inquilina del palacete del antiguo Sanatorio Miñor. Lo hizo apoyado en los informes de los servicios jurídicos municipales que, desveló, trasladó a Rubén Rosón al conocer los planes del concejal de Economía de instalar en el edificio un nuevo centro para emprendedores e incubadora de empresas. Asimismo, el regidor afirmó haber avisado al edil de que «no tiene ninguna capacidad para actuar con la Fundación». «Entre sus competencias no está la gestión del Patrimonio, hay otra concejala que tiene esa competencia y no le he delegado capacidad de actuación en Patrimonio municipal. Aunque hubiese razones legales, que no las hay, tampoco podría actuar», aseveró.

López recordó que pese a que el convenio con la Fundación Gustavo Bueno nunca se llegó a firmar luego del acuerdo plenario de 1998, esta ha sido inquilina del palacete Miñor desde entonces y alberga derechos sobre el uso del edificio. Asimismo, calificó los intentos del concejal de recuperar las llaves del inmueble como «un espectáculo». «Rosón sabía de antemano, y si no lo sabía le informé por si tenía alguna duda, de que los responsables jurídicos han analizado el expediente y que la Fundación está ahí por derecho propio», apostilló.

«Es cierto que no se firmó -el convenio- pero no es menos cierto que hubo otro en el que se detallaban las actividades y además se subvencionaba a la fundación. Está bastante claro a nivel legal y parece que no cabe duda de que tiene un soporte para su estancia», sentenció López.

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«Él (por Rosón) ha tomado por su cuenta y riesgo esas actuaciones y cada uno es responsables de sus actos», desafió el primer edil que descartó, en cambio, entrar en valoraciones políticas acerca de la estrategia empleada por Somos a dos meses de las elecciones. «Como alcalde, marco el terreno de juego y las reglas, y a partir de ahí si quiere jugar fuera de juego, es su problema», espetó.

La bajada de línea la realizó, en cambio, Ana Rivas. La concejala de Infraestructuras afirmó que el estilo de Rosón «no es el estilo del Grupo Municipal Socialista ni lo va a ser nunca». Aseveró que «no comparte las formas» que está utilizando el edil, y que vinculó a una «campaña electoral sin sentido». Acerca de la necesidad de recuperar el antiguo Miñor como espacio municipal, Rivas reconoció que el Ayuntamiento «necesita muchos espacios», pero también defendió que se comparten con otro tipo de asociaciones y organizaciones. «Antes de actuar, lo primero que se necesita es un informe jurídico que nos diga cuál es la situación, no ir a las bravas porque no me gustan los 'shows'», remachó.

En la orilla opuesta del tripartito, sobre el mismo expediente acerca de la cesión del antiguo Sanatorio Miñor, miran los legajos con otra lente. «El alcalde de Oviedo no puede mirar para otro lado con la Fundación Gustavo Bueno y avalar los chiringuitos del 'gabinismo'», respondió el concejal de Economía. «Conoce la documentación que señala las irregularidades del convenio y está haciendo la vista gorda», añadió Rosón acerca de la actitud del PSOE, a quien achacó cobardía. «Hay que ser valiente y actuar. No puede faltar valentía para enfrentarse a quienes se ríen de los ovetenses y no dejan que Oviedo amplíe sus espacios públicos para el empleo», indicó el edil de Somos, que sostuvo que mantiene en cartera una decena de proyectos para emprendedores con necesidad de espacio y un edificio que reúne las condiciones. «Esto no va de desalojar por desalojar, y, por supuesto, no vale todo con tal de atacar a Somos», reprendió el edil al alcalde.

De hecho, la Concejalía de Economía se afana en «examinar con lupa» el expediente de la Fundación Gustavo Bueno. Según fuentes de Somos, «existen más cuestiones que deben ser aclaradas», aparte de que el convenio no fue rubricado por ambas partes. Al pecado original añadieron una lista de vicios como que el palacete no cuenta con un seguro, algo que en su día se habría exigido; que los muebles son del Ayuntamiento; y que el edificio se entregó acondicionado y amueblado. Por otro lado, Somos argumentó que los gastos de mantenimiento debían ser asumidos por la fundación desde la firma y que la institución debía, asimismo, asumir el pago de tasas y servicios municipales. Por otro lado, el edificio no cuenta con las mejoras necesarias en cuanto accesibilidad en edificios públicos.

Lo anterior, en cuanto al palacete de la disputa. Como argumento molar acerca del cumplimiento de los acuerdos alcanzados -mediara o no formalización-, desde Somos añadieron como posible irregularidad que la «fundación ya ha reconocido públicamente que uno de los objetivos del convenio y así figura en la documentación era para la «dotación de becas en Oviedo para estudiantes españoles y extranjeros».