Hallan la supuesta arma homicida utilizada en el crimen de los niños de Godella

Los cuerpos de los menores fueron hallados enterrados en un operativo de búsqueda que comenzó después de una pelea entre los padres. / EFE

El hallazgo de este objeto se ha producido en un pozo inspeccionado por los GEAS

EFE / EUROPA PRESS

La Guardia Civil ha encontrado este miércoles en las inmediaciones de la casa de Godella, en la que residían y se encontraron muertos a dos niños el pasado jueves, un objeto contundente que podría ser el que se utilizó para golpear en la cabeza a ambos. Según han confirmado fuentes de la investigación, el hallazgo de este objeto se ha producido en un pozo, que ha sido inspeccionado por agentes del grupo especializado en actividades subacuáticas (GEAS) en presencia de la policía judicial. El crimen se cometió, supuestamente, horas antes del hallazgo de ambos cuerpos, que fueron enterrados de forma separada en las inmediaciones de la vivienda, y en ambos casos presentaban golpes en la cabeza.

Los padres de ambos menores se encuentran en prisión provisional acusados de asesinato y la madre ha sido trasladada hoy a una celda individual tras sufrir una crisis nerviosa. Se trata de una sala con un cristal transparente y bajo vigilancia continua de dos reclusas, después de protagonizar un episodio violento, en el que llegó a comentar que tenía «miedo» a matar a las dos internas con las que compartía habitáculo.

Los hechos sucedieron sobre las 14.00 horas de este martes, según han informado fuentes penitenciarias. Hasta ese momento, la detenida, que se encuentra en prisión provisional, comunicada y sin fianza desde el pasado domingo por orden judicial, investigada por el asesinato de sus dos hijos, se había mostrado «bastante tranquila», bajo el protocolo antisuicidios en el que se le había incluido.

Este protocolo implica que compartía celda con dos presas de apoyo más, que la tenían bajo vigilancia. Sin embargo, a esa hora, según las mismas fuentes, salió corriendo hacia el patio de la Enfermería, seguida por varias funcionarias, ante las que se volvió «agresiva» y opuso resistencia, propinándoles patadas.

La reclusa llegó a comentar que tenía «miedo» porque pensaba que iba a acabar con la vida de las dos internas de su celda, por lo que finalmente fue trasladada a una individual, habilitada con cristal transparente y bajo la continua vigilancia desde el otro lado de las dos reclusas, con el fin de que puedan alertar a los funcionarios en caso de detectar algún comportamiento anormal.