Rescate en Totalán

Los mineros, a la espera de un tubo de menor grosor para finalizar el pozo

Los mineros asturianos, preparados en la zona de operaciones del rescate de Julen en Totalán./EFE
Los mineros asturianos, preparados en la zona de operaciones del rescate de Julen en Totalán. / EFE

Se trabaja en la nueva solución para iniciar cuanto antes la excavación de la galería de un metro de ancho por 1,20 metros de alto

EDUARDO PANEQUE y ALVARO FRÍAS

Cada paso adelante viene sucedido de un paso atrás. Si durante la madrugada parecía resuelto el encamisado y se había iniciado la introducción de nuevos tubos, se ha detectado un nuevo saliente cuando se llega a -50 metros, simliar al que se produjo a -42, retrasando la entrada de los mineros.

Tras barajar de urgencia diversas opciones se ha optado por el plan de reducir el grosor de los tubos en los últimos 10 metros de perforación del túnel. En esta operación participarán un equipo de soldadores y cortadores para rebajar el hierro de los cilindros, de modo que se pueda evitar el saliente. Con esta operativa se reduce la demora, siempre y cuando no surjan nuevos contratiempos.

Los mineros asturianos, que rechazaron unos de los planes de emergencia que se plantearon la tarde del miércoles, siguen esperando su turno. Amanecían en la misma rutina que veníamos viendo el resto de días . El equipo de ocho personas que componen la Brigada de Salvamento Minero de Hunosa saben que llega el momento decisivo. Ya han sido trasladados a la zona del rescate con el objetivo, una vez esté todo dispuesto, se proceda cuanto antes a llegar hasta el pequeño. Esto es, se iniciaría la excavación de la galería que tendrá unas dimensiones de un metro de ancho por 1,20 metros de alto y no será exactamente horizontal, sino ligeramente ascendente para facilitar la caída de material.

Está previsto que los mineros realicen el trabajo por parejas en turnos de 40-50 minutos. Uno de los integrantes portará un martillo neumático de aire comprimido y el otro, una pala y un hacho con el fin de ir picando. A medida que los mineros avancen, sostendrán el techo y los laterales mediante el sistema de posteo típico de la minería de carbón.

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Horas de infarto

Los técnicos se vieron obligados, tras barajar diversas opciones, por «limar» el interior del pozo para eliminarle todos los salientes e imperfecciones. Tras finalizar estos trabajos, era el turno de las tareas de recrecimiento de la plafatorma de trabajo (esos 12 metros de cota que se ganarán para eliminar la inestabilidad de los taludes, y principalmente la de una roca que tuvo que ser asegurada. Es el paso previo para que arranque la intervención de los mineros.

Es el momento, y a pesar del nerviosismo que pudiera cundir tras los largos e intensos días de espera, los mineros siguen mostrando templanza. «Conviene que estén aislados, pensando en el arduo trabajo que realizar», explicaba Santiago Suárez, exdirector de la brigada entre los años 2005-2009. Esta máxima la llevan a rajatabla sus compañeros en El Fondón (Langreo), que tampoco tienen mucha más información: «Nos cruzamos algún mensaje pero en muchas ocasiones nos enteramos antes por la prensa que por ellos».

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