https://static.elcomercio.es/www/menu/img/tecnologia-desktop.jpg

Así es el cerebro de la conducción autónoma de Tesla

Así es el cerebro de la conducción autónoma de Tesla

Abandona NVIDIA para poner en marcha sus propios chips inteligentes

JOSÉ A. GONZÁLEZMadrid

Ni Apple, ni Google, ni las tradicionales automovilísticas; Tesla quiere y puede encender los motores de los coches autónomos. «Dentro de un año tendremos un millón de coches con completa capacidad de conducción autónoma», señala Elon Musk, CEO de Tesla.

Esta semana, Musk anunció su plan poner a rodar por las carreteras estadounidenses su flota de taxis autónomos. Quizá esta noticia se ha llevado todos los focos, pero junto a este proyecto los investigadores e ingenieros de la firma de Musk presentaron el cerebro de estos coches.

Tras varios anuncios, primero 2015, luego 2017, quizá 2019… pero, finalmente, parece que será 2020 cuando los vehículos sin conductor podrán recoger y trasladar a pasajeros. Ahora ya se conoce cómo funciona el cerebro de Tesla conocido como ordenador FSD (Full Self-Driving).

Desde este ejercicio, los nuevos Model S y Model X fabricados desde el mes de marzo y los recientes Model 3 ya montan este nuevo software de última generación en el sector del automóvil.

Desde 2016, la compañía de Elon Musk trabaja en la creación de sus propios chips para no depender de terceras compañías. En este cambio y nueva dirección empresaria, Pete Bannon, ex Apple, tiene gran parte de la culpa.

Bannon ha sido el padre de los chips A5, A6, A7, A8 y A9 que han dado vida a los últimos dispositivos del gigante de Cupertino. Con su llegada a Tesla, la automovilística se despide de NVIDIA y su solución que daba vida a los anteriores software de la compañía.

En la actualidad, la mayoría de vehículos autónomos o semi autónomos están equipados con los conocidos sistemas LIDAR, un sistema que permite determinar la distancia desde un emisor láser a un objeto o superficie utilizando un haz láser pulsado.

El modo de piloto automático de Tesla detecta el tráfico, ve en 360 grados hasta 250 metros de distancia, aparca, entra y sale de las autopistas y cambia de carril. «Si falla cualquier parte de esta computadora, el coche sigue funcionando», apuntó Musk esta semana.

Su Full Self-Driving está basado en el aprendizaje automático y las redes neuronales, estas tratan de buscar la mejor combinación para ajustarse y resolver un determinado problema y, finalmente, tratar de reproducir el funcionamiento del cerebro humano en un ordenador.

El ordenador FSD cuenta con dos procesadores que permiten procesar grandes cantidades de operaciones por segundo y reaccionar casi al instante con todo lo que está ocurriendo en el asfalto y alrededor del vehículo. «Cualquiera que confíe en el LIDAR está condenado«, apunta Musk.

La antigua solución tecnológica fabricada con NVIDIA permitía procesar 110 fotograbas por segundos, ahora este número se eleva hasta 2.300 fotogramas, y, además, más barato, según Tesla. El nuevo hardware de Tesla entró en producción el pasado verano y las pruebas comentaron a finales de 2018 con vehículos y trabajadores de la compañía.