El Principado desactiva el plan de emergencias al bajar el nivel de los ríos

Fontaciera. Una furgoneta circula con dificultad por la carretera principal totalmente inundada por las intensas lluvias caídas a lo largo de todo el fin de semana. /ADÁN GIL
Fontaciera. Una furgoneta circula con dificultad por la carretera principal totalmente inundada por las intensas lluvias caídas a lo largo de todo el fin de semana. / ADÁN GIL

Las condiciones meteorológicas de este lunes han ayudado a mejorar una situación que se complicó en gran medida este domingo | Tres puertos de la red secundaria siguen cerrados al tráfico | Se produce un desprendimiento de tierra en el corredor del Nalón, cortando un carril a la altura del Condado (Laviana)

EL COMERCIO Y RAMÓN MUÑIZ

Los ríos asturianos están volviendo a niveles que entran dentro de la normalidad, tras la jornada de este domingo 25 de marzo, cuando fueron varios los que se desbordaron y estuvieron en alguna de las fases de alerta o seguimiento de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico.

No obstante, existen tres puntos en el Principado de Asturias donde sigue habiendo una tendencia por encima de lo normal. La situación más preocupante se encuentra en el río Nora, en San Cucao (Llanera), que sigue en situación de prealerta.

Por su parte, el río Nalón en Grullos (Candamo) y el río Noreña, en La Fresneda (Siero) siguen con niveles más altos de lo normal y están en situación de seguimiento.

Las condiciones meteorológicas de este lunes han ayudado a mejorar una situación que se complicó en gran medida este domingo, donde en municipios como Villaviciosa las inundaciones afectaron incluso al centro de la capital, con comercios inundados. Daños materiales que se unen a los numerosos registrados en la zona rural y que los vecinos están intentando salvar. Calles cortadas aún por la acumulación del agua y coches aparcados sobre la acera se podían ver en el municipio maliayo a primera hora.

Por otra parte, se ha producido un desprendimiento de tierra en el kilómetro 24,800 en el corredor del Nalón, en la AS-117, cortando un carril a la altura del Condado (Laviana).

Nuevo argayo en Laviana esta mañana
Nuevo argayo en Laviana esta mañana / Román

Desactivado el Plan de Emergencias al bajar el nivel de los ríos asturianos

El Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) ha desactivado este lunes el Plan Territorial de Emergencias del Principado de Asturias (Platerpa), activado este domingo en fase de alerta nivel 2 por la crecida de los ríos derivada de la intensa lluvia.

«A la vista de la situación del nivel de los ríos asturianos y la previsión meteorológica para las próximas horas», el consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, ha procedido, a las 09.27 horas, a desactivar el Platerpa.

Esta es una fase de vigilancia, previa a la emergencia, donde además de realizar un seguimiento de las previsiones y su evolución, se pueden tomar medidas de protección a la población o a sus bienes. La fase de alerta puede desembocar en una situación emergencia o bien producirse la vuelta a la normalidad como en este caso.

Seis puertos de la red regional de carreteras continúan cerrados al tráfico mientras que las cadenas son necesarias para circular por otros dos altos de montaña, según informa el 112-Asturias.

En concreto los puertos cerrados son los de San Isidro, El Connio, Tarna, La Cobertoria, San Lorenzo y Ventana mientras que se requieren cadenas en los de Leitariegos y San Ignacio.

Además, la nieve impide circular por cinco carreteras locales y obliga a utilizar cadenas en otras doce.

Asturias activó el plan de emergencias ante la crítica situación de sus ríos en toda la región

Aguacero incesante el que descargó este domingo la borrasca 'Hugo' en toda la región. De su riesgo habían advertido los meteorólogos a última hora del sábado, pero el chorreo unido a la falta de limpieza de parte de los cauces y alcantarillas terminó desbordando ríos, enlodando viviendas, provocando accidentes de tráfico y el descarrilamiento de un tren. Hasta 63,6 litros por metro cuadrado se recogían en Piloña a media tarde y 59,2 hasta la noche en Cabrales, descargas que tumbaron árboles, impidieron partidos y procesiones, dejaron vehículos atrapados, obligaron al desalojo de un centenar de ocupantes de una residencia de ancianos y terminaron provocando que las autoridades reaccionaran.

A las 16.15 horas, el consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, activaba el Plan Territorial de Emergencias, en fase de alerta 2, dados los argayos y desbordes de ríos. Esta posición supone «una vigilancia, previa a la emergencia, donde además de realizar un seguimiento de las previsiones y su evolución, se pueden tomar medidas de protección a la población o a sus bienes», explicó la administración regional en un comunicado.

Para entonces los caudales de los ríos Nora y Linares ya habían superado en Pola de Siero y Villaviciosa los umbrales que mueven a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) a activar su propia alerta. Tras pasar toda la semana con menos de medio metro de altura, la lámina de agua del Nora ascendió hasta pasar de los cuatro metros. En Salinas, La Fresneda y Ozanes el organismo estatal mantenía otros cauces en situación de «seguimiento».

El percance más aparatoso lo protagonizó el tren de Santander que, entre Toraño y Arriondas, fue arrollado por una avalancha de tierras y piedras. El convoy descarriló estampándose contra un poste de la catenaria. El maquinista y el práctico que iban a bordo resultaron contusionados, mientras los once pasajeros salieron ilesos y pudieron continuar en taxi.

Entre la pléyade de accidentes registrados, uno de los más aparatosos ocurrió en la noche del sábado, en Villayón. El conductor circulaba en dirección Busmente por la VY-2, bajo la lluvia, perdió el control, rebasó la defensa y quedó con las ruedas izquierdas en el aire. El afectado recibió la ayuda de otra persona para volver a la vía. Al no lograrlo salió por la puerta del conductor y se precipitó al vacío. Fue evacuado en camilla y con pronóstico grave.

«Los árboles están podres»

Parecido ocurrió en Gijón, donde las aguas se embalsaron en la entrada principal al parque fluvial, en de Viesques, el Piles se puso a punto de rebosar, y las aguas tomaron la carretera de Fontaciera y las vías de Feve en la estación de Pinzales. «Los árboles están podres, algunos habían caído antes del invierno y varios vecinos avisamos a la Confederación para que los quitara», comenta Adán Gil. No tuvieron éxito y eso, cree, explica lo sucedido: «A la una y media empezó a subir el río, pero a las tres lo hizo de golpe. Son los árboles que hacen presa y luego rompen». Adán tuvo cinco centímetros de agua en el garaje, treinta alrededor de la vivienda, medio metro en la calle.

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En Pola de Siero el Nora se coló en locales, viviendas, la senda peatonal y el IES Escultor Juan de Villanueva. Varios vehículos acabaron semihundidos por la avenida en Noreña y en Llanera dos conductores quedaron atrapados en el túnel de Lugo, junto a las vías del tren. En Sariego el viento se llevó parte de la cubierta de uralita del colegio Salvador Vega Berros. Avilés tuvo el acceso desde la calle San Martín cortado por la caída de un gran árbol y la lluvia anegó el Centro Cívico de Los Canapés.

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