«Si no quieres que te acose, bloquéale», la respuesta de la Justicia a una gijonesa acosada

Sonia Santa Cruz en un acto en Gijón. /DAMIÁN ARIENZA
Sonia Santa Cruz en un acto en Gijón. / DAMIÁN ARIENZA

La modelo Sonia Santa Cruz relata el infierno que sufrió tras romper la relación con un hombre que decidió hacerle la vida imposible por todos los medios y denuncia el escaso respaldo que obtuvo de la Justicia

Marta Alonso Ron
MARTA ALONSO RONGijón

El calvario de la modelo gijonesa Sonia Santa Cruz comenzó cuando decidió romper una relación que no iba bien. «Yo creía que no me trataba como me tenía que tratar», relata la joven en un vídeo publicado en Facebook. Son cinco intensos minutos en los que rompe su silencio ante los miles de seguidores que tiene en las redes sociales y, sobre todo, denuncia el funcionamiento de una Justicia que a ella no le ha ayudado. Además, pone el acento en «el machismo, y lo poco que nos ayudamos las mujeres unas a otras» en los casos de violencia de género.

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Visiblemente emocionada, Sonia habla por primera vez en público de su experiencia. «Soy consciente de que hay problemas mayores, pero ésta es mi historia y siento que tengo que contarla», adelanta. Una historia que también salpicó a su familia y a sus amigos porque, desde que decidió romper con aquel hombre, éste no solo la bombardeó con mensajes a ella sino a todos aquellos que la rodeaban. No contento con aquello, según narra ante la cámara, su acosador decidió dar más pasos en su retorcido plan para intimidarla: «Llegó a estar varios días esperando en mi portal y yo, saliendo por el garaje para no verle».

De su casa el acoso se trasladó internet. Sonia le bloqueó en Whatsapp y en todas las redes sociales que tenía. «No sirvió de nada porque se creó un montó de cuentas falsas en Instagram. Más de treinta, para insultarme», lamenta. Pese a que la gijonesa intentó por todos los medios ignorar a su acosador, finalmente se decidió a denunciar. La gota que colmó el vaso fue el día que su expareja decidió ir a buscarla al trabajo. Intentó abrazarla y tras el rechazo de ella, comenzó a insultarla.

Después de la denuncia, Sonia cuenta que las cosas cambiaron poco. El acoso siguió y su vida, su intimidad, se hizo pública para humillarla: «Me amenazó con que iba a hablar con gente de mi trabajo, de clase, de mi pueblo, de todos los lados... y lo hizo». La joven tuvo que ver cómo aspectos de su vida, cuestiones privadas que solo él y ella sabían, eran de dominio público. «Y aún así, no hicieron nada», recuerda. Con impotencia destaca que su acosador salió impune de esta situación. «A él no le hicieron hada. Pedí una orden de protección. Había una jueza, una fiscal, dos abogadas... cuatro mujeres. ¿Sabéis en lo que me ayudaron?, en nada», dice con firmeza y resignación.

En un último intento por protegerse y ante la negativa de que le dieran una orden de protección, Sonia solicitó que le prohibiesen a su acosador comunicarse con ella. «La fiscal estaba de acuerdo, pero la jueza tampoco aceptó», asegura. Fue en ese momento cuando la joven modelo tuvo que escuchar con frustración la solución que la Justica daba a su infierno: «Si no quieres que te acose y te siga escribiendo, bloquéale».

Pese a su terrible experiencia, Sonia Santa Cruz ha decidido no callarse tratando de ayudar a otras mujeres que se encuentran con una situación similar. Pide que casos como el suyo se atiendan a tiempo y que no sea necesario esperar a que se produzca una agresión física. «Luego vemos el telediario y nos llevamos las manos a la cabeza y nos extrañamos de que maten a mujeres. Pero uno no llega y te mata. Todas estas cosas pasan antes de que eso suceda», sentencia esta modelo que, no obstante, gracias a este mensaje se ha sentido más respaldada por sus seguidores que por la Justicia.

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