El consejero de Ciencia defiende el potencial de Asturias en biomedicina

César Nombela, Borja Sánchez y Juan Velarde, en la inauguración del curso sobre biomedicina. / OMAR ANTUÑA
César Nombela, Borja Sánchez y Juan Velarde, en la inauguración del curso sobre biomedicina. / OMAR ANTUÑA

Cree que instalar un centro tecnológico en La Vega «podría situar no solo a la región sino a España a la vanguardia de Europa»

MARCO MENÉNDEZLA GRANDA (GOZÓN).

Las oportunidades de la biomedicina en el desarrollo global es el tema del curso que se inició ayer en La Granda (Gozón), dirigido por el profesor César Nombela, y a cuya presentación acudió el flamante consejero de Ciencia, Innovación y Universidad, Borja Sánchez, quien se mostró convencido de que «una de las potencialidades y realidades que tiene Asturias es la biomedicina». Y puso como ejemplos a la Fundación para la Investigación e Innovación (Finba) o los grupos de investigación «como el del doctor López Otín». Pero remarcó que «en las ciencias biomédicas nos enfrentamos al reto del 'big data', pues ahora cualquier análisis o investigación significa una avalancha de datos y hay que saber gestionarlos mejor».

En el desarrollo que esta disciplina puede tener en Asturias podrían estar presentes los terrenos ovetenses de La Vega, donde se ha propuesto un centro tecnológico de biomedicina. El consejero señaló que este proyecto «hay que ir planeándolo. Tenemos la colaboración de la Cámara de Comercio de Oviedo, pero hay que perfilar más cosas. Creo que es uno de los proyectos que podrían situar no solo a Asturias sino a España en la vanguardia europea, porque es un terreno muy apetecible en el centro de Oviedo».

Borja Sánchez reconoce que tanto la biomedicina como el 'big data' «son de interés estratégico para la región». El consejero tiene un perfil técnico y llega a este nuevo departamento en el Ejecutivo asturiano «con una estrategia muy clara que hemos estado construyendo durante dos años al frente del consejo asesor de ciencia de la Federación Socialista Asturiana». Tiene claro que en el desarrollo de esta consejería «no podemos correr», pero apunta que «me urge formar mi gabinete, que va a ser mi gente de confianza y no puedo incorporar a la primera persona que se presente. Hay que hablar con la gente e informarse bien de sus competencias. Tiene que ser gente que sea complementaria a mí, que soy de perfil técnico. Necesito perfiles más políticos, juristas...».

Para todo científico, la financiación para desarrollar su trabajo es fundamental, pero Borja Sánchez asegura que «es la parte que menos me preocupa, porque tenemos la promesa electoral y la voluntad del presidente de que Asturias converja como mínimo con la media europea. Me preocupa más asentar bien qué estructura va a gestionar ese dinero, porque ahí se pueden crear muchas ineficiencias si no lo hacemos bien».

En contra de otras opiniones que se han oído en los últimos días, Borja Sánchez no cree que el Principado tenga que seguir el modelo vasco en materia de investigación, sino que «Asturias tiene que ser Asturias». «Habrá cosas en el País Vasco que podamos adaptar, pero en el último informe de innovación de la Unión Europea se indica que hay otras regiones de las que se pueden copiar cosas muchísimo más interesantes». En su opinión, «la estrategia tiene que ser otra» y apunta a lo que se está haciendo en zonas como Valencia, Galicia, Cataluña, Madrid, Venecia o el norte de Portugal. Incluso, cree que «a veces son cosas que no tiene por qué atañer a la ciencia, como puede ser vía fiscalidad, pero en eso profundizaremos dentro de unas semanas».

De momento, el consejero resalta la necesidad de que se vean las oportunidades que la biomedicina puede proporcionar a la región, pero también pone el ojo en la necesidad de reducir la burocracia para los investigadores, de la que «he sido un sufridor toda la vida. Hay cosas que se pueden gestionar mejor», asegura Borja Sánchez.