Vigil evoluciona del choque con el kamikaze aunque será operado de una pierna

José Luis Vigil. / R. G.
José Luis Vigil. / R. G.

Su esposa, Charo Piñera, fue dada de alta el lunes

J. F. G.AVILÉS.

José Luis Vigil tendrá que pasar por el quirófano. La operación, en diversas partes de la pierna derecha, está programada para el martes y dará paso a una larga convalecencia. «Tendré que estar escayolado hasta arriba dos o tres meses sin poder apoyar el pie en el suelo», manifestó el empresario, fundador y propietario de Joluvi, que permanece ingresado en el Hospital San Agustín. Evoluciona favorablemente, y la moral es alta. «Estoy un poco pachucho, pero bien».

Su esposa, Charo Piñera, fue dada de alta el lunes. Ambos resultaron heridos la noche del lunes cuando el coche en el que viajaban por la 'Y' recibió el impacto de un kamikaze que circuló unos cincuenta kilómetros en dirección contraria por la Autovía del Cantábrico. El siniestro también resultaban heridos, en este caso leves, una pareja que viajaba con sus dos hijos menores que tampoco pudo evitar la colisión. La peor parte se la llevó el kamikaze, Juan Manuel Fernández, de 52 años y vecino de Valdés, que resultó muerto.

Vigil, de 69 años, sufrió diferentes traumatismos en brazos y piernas mientras que su esposa, responsable del departamento de contabilidad, presentaba rotura de cinco costillas y fue trasladada al HUCA. Al margen de la pierna que será intervenida, el empresario también tiene escayolado el brazo derecho, si bien «en un principio parece que no tendrá que ser operado».

Con sede en Cancienes y fundada en 1971, Joluvi se dedica a la fabricación y distribución de artículos de deporte.

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