Kamikaze A-8 | «Son unos momentos muy duros, pedimos perdón a todas las víctimas»

Familiares y amigos de Juan Manuel Fernández, a las puertas del tantorio. / D. S. F.

La familia de Juan Manuel Fernández, el kamikaze muerto, se pone a la «entera disposición» de los heridos

D. S. FUENTE / P. SUÁREZLUARCA / GIJÓN.

Consternados por lo ocurrido y conscientes del complicado papel que les ha reservado el devenir de los hechos, los familiares de Juan Manuel Fernández -el kamikaze que en la medianoche del lunes sembraba el pánico en la autovía del Cantábrico y perdía la vida tras impactar contra otro turismo- se dirigían a las personas con las que este valdesano se topó en la carretera. Lo primero fue pedir disculpas «en nombre de toda la familia» a quienes resultaron heridos.

«Quería pedir perdón a todos los que se pudieron ver afectados. Dentro de lo que cabe, al menos estamos contentos de que las víctimas estén recuperándose bien», afirmaba Agustín Fernández, hermano del fallecido, en referencia a las dos personas que viajaban en el primer coche con el que impactó el kamikaze y que, a día de hoy, continúan ingresadas, recuperándose de diversas fracturas. Lo segundo, ponerse a disposición de los heridos y sus familias. Para ayudarles en lo que sea menester.

«Estamos a la entera disposición» de todos ellos. Cualquier cosa que necesiten solo tienen que ponerse en contacto con nosotros», incidió Agustín Fernández. Conmocionados por lo sucedido, decía que «son momentos muy duros y entendemos lo ocurrido». «Si no contactamos con ellos -con los heridos- antes es porque no hemos podido», añadía en alusión a que la Ley de Protección de Datos impidió que les facilitaran datos personales en los hospitales sobre las dos personas ingresadas, el empresario avilesino José Luis Vigil y su mujer, Charo Piñera.

Eso sí, desde que supieron que Juan Manuel Fernández, valdesano de 52 años, había dejado varios heridos en su viaje mortal estuvieron pendientes de su evolución. Fue, de hecho, las posibles víctimas fueron su primera preocupación cuando les contaron lo que había pasado. «Cuando nos enteramos, lo primero que preguntamos es si había alguna víctima mortal más y si los heridos estaban bien», contaban ayer, en el tanatorio de Barcia, disculpándose por lo hecho por su familiar.

Divorciado y con pareja

El fallecido, era natural de Villagermonde, una población ubicada en el concejo de Valdés. Sin embargo, desde hace bastantes años residía en la pequeña localidad de Villuir, donde se casó con una vecina. Tras divorciarse, Fernández se quedó a vivir allí. Residía en 'La Casina', una vivienda rodeada de vegetación y a la que se accede por un angosto camino. Desde hace algunos años allí también se había trasladado su pareja sentimental. Ambos eran conocidos en el pueblo. Una localidad en la que los vecinos seguían ayer sin entender qué había podido pasar. Aseguran que Juan Manuel era una persona tranquila y contaron que se apoyaba en unas muletas tras haber sufrido un accidente que le había obligado dejar temporalmente su trabajo como camionero. En los últimos tiempos, contaban, una depresión le había cambiado el carácter.

La Guardia Civil, que no descarta ninguna hipótesis, mantiene abierta la investigación.

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