«Notaba que se me iba, tuvieron que inyectarle adrenalina tras las picaduras»

Luis Manuel Gutiérrez señala el lugar donde estaba el nido. / ACEBAL
Luis Manuel Gutiérrez señala el lugar donde estaba el nido. / ACEBAL

El hijo de la mujer atacada por avispas asiáticas en Tereñes cuenta que se desmayó dos veces

L. RAMOS / J. GARCÍATEREÑES (RIBADESELLA).

La riosellana de 59 años herida grave el miércoles tras recibir varias picaduras de avispa asiática era dada de alta ayer por la tarde en el Hospital de Arriondas, donde había quedado ingresada. La hostelera Lourdes Parada se encontraba retirando unas malas hierbas frente a la vivienda familiar, en la localidad de Tereñes, en Ribadesella, cuando fue atacada por varios ejemplares de esta especie invasora. La mujer, que llegó a perder el conocimiento hasta en dos ocasiones, fue trasladada por la UVI móvil hasta el Hospital Francisco Grande Covián de Arriondas (Parres), donde permaneció ingresada hasta primera hora de la tarde de ayer.

Según explicó su hijo, Luis Manuel Gutiérrez, quien regenta con ella el restaurante parrilla El Prau de Tereñes, fue sobre las siete y cuarto de la tarde cuando se produjo el incidente. «Estaba retirando unas malas hierbas delante de casa y al ir a apartar una caseta de perro vieja salieron varias avispas asiáticas y la atacaron en la cara», relató el joven. La mujer recibió una decena de picotazos en la cara, pecho y espalda y a los pocos minutos «comenzó a sentirse mal y se desmayó mientras esperábamos en casa por la ambulancia», indicó el hostelero, estremeciéndose al rememorar como «notaba que se me iba en los brazos».

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Tal era el estado que presentaba la mujer que «lo primero que hicieron los profesionales sanitarios nada más llegar fue inyectarle adrenalina». Tras recuperar el conocimiento y ser atendida en la vivienda, Lourdes volvió a desmayarse una segunda vez durante el trayecto hasta el centro hospitalario, por lo que fue ingresada en la unidad de cuidados avanzados, donde pasó la noche. «En el hospital nos tranquilizaron bastante, ya que vimos que estaba mucho mejor, que recuperó el conocimiento y hablaba con nosotros bien», explicó su hijo, quien añadió que «ella está bien, con dolores, aunque bastante animada».

Nido retirado

El joven recalcó también cómo el hecho de que su madre se encontrase acompañada por uno de los camareros del restaurante en el momento del ataque fue vital. «Si llega a estar ella sola, no sé qué habría pasado, ya que perdió el conocimiento», reconocía. E indicaba cómo a menos de un metro de la caseta donde los insectos habían establecido su morada juega prácticamente a diario su hijo pequeño.

En relación al nido, el hostelero explicó cómo hace ya unas semanas fue retirado otro del tejado de su vivienda, tras lo cual siguieron notando la presencia de varias avispas asiáticas por la zona, aunque no tenían localizada su procedencia. En la misma noche del miércoles varios efectivos de Bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) se acercaron hasta el lugar para retirar el avispero y ayer regresaron para terminar con los insectos que pudieran quedar por la zona.