La ballena muerta en Tapia llevaba mucho tiempo sin comer

La ballena muerta en Tapia llevaba mucho tiempo sin comer
E. C.

Tras la necropsia al cetáceo, ahora se procederá a un enterramiento controlado en las instalaciones de Cogersa

BELÉN G. HIDALGO

La necropsia realizada al ejemplar de rorcual común no revela ningún motivo relevante como causa de la muerta. En cambio, sí constató que el cetáceo llevaba mucho tiempo sin comer, al tener vacíos los intestinos.

Ahora, se procederá a un enterrameinto controlado en las instalaciones de Cogersa. Se abrirá un nicho donde se enterrará al cetáceo para poder recuperar su esqueleto una vez que se descomponga el cádaver. Un proceso, advierten desde el Principado, que podrían durar incluso años.

A primera hora de la mañana, se retomó el dispositivo para su traslado, tras ser suspendido a última hora de la tarde de ayer por no disponer de un camión con capacidad idónea para su transporte desde el puerto de Navia, lugar hasta el que fue remolcada mar adentro.

El inconveniente surgió debido al peso final de la ballena. Los técnicos habían estimado que rondaría entre las 25 y las 30 toneladas en base a las biometrías realizadas, sin embargo, el cetáceo superó las previsiones y alcanzó las 47 toneladas.

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