El crimen del concejal de Llanes Javier Ardines | «No hay justificación que valga para hacer algo así, que lo paguen»

Vehículo de la Guardia Civil ante la casa del presunto inductor del crimen. / D. Mora / N. Acebal

Los vecinos del concejo se muestran «aliviados» tras las detenciones y piden contundencia a la justicia

Lucía Ramos
LUCÍA RAMOS

Llanes respira aliviado. Tras más de seis meses de incertidumbre, que en el caso de los vecinos del valle de San Jorge se sumaba también al temor, quienes el pasado 16 de agosto asistieron sorprendidos a un crimen como no se recuerda en la zona no ocultaban ayer su alegría al saber que las labores de investigación han dado sus frutos. La noticia de que la Guardia Civil había detenido, en plena madrugada, a cuatro hombres a quienes se considera presuntos autores del asesinato del concejal de IU Javier Ardines, corrió como la pólvora de casa en casa.

En la calle, en las oficinas, en los bares... Ayer no se hablaba de otra cosa. «Al final los han pillado», repetían una y otra vez los vecinos tanto de la capital como de la zona rural de Llanes, contentos de que por fin las personas que hace medio año arrebataron la vida al edil y pescador tras tenderle una emboscada en el camino que conduce a su vivienda, en Belmonte de Pría.

«Estoy contentísima, dentro de lo que cabe al tratarse de algo tan terrible, de que hayan aparecido por fin los supuestos culpables», aseveraba, mientras caminaba por el centro de la villa, Miriam Mirón. Todavía «horrorizada» por la brutalidad del crimen -los asaltantes golpearon a Ardines en la cabeza dejándole malherido y después lo remataron asfixiándole-, la mujer se mostró contundente. «Que todos ellos paguen por lo que han hecho, no se puede permitir una cosa así», apostilló.

«Te separas y listo»

A escasos metros, justo delante del Ayuntamiento que durante varios días acogió un improvisado altar en memoria de quien fuera uno de sus concejales, Toyi Dueñas se expresaba en términos similares. «No es normal hacer una cosa así. Sea quien sea la otra persona o te haya hecho lo que te haya hecho siempre se pueden solucionar las cosas hablando, jamás debería haberse llegado a matar, y mucho menos por un asunto sentimental. Te separas, y listo», apuntó convencida.

Si bien la identidad del presunto autor intelectual del crimen, Pedro Nieva, y su relación familiar con la víctima, de quien era primo político, causaban ayer sorpresa entre la mayoría de los llaniscos, no sucedía lo mismo con el móvil. Pese a que en un primer momento se barajaron diferentes hipótesis, para los vecinos del concejo pronto caló la posibilidad de que se tratase de un crimen relacionado con la vida personal de Ardines. Es el caso de Pilar Berdasco, quien ayer aseveraba que «desde el primer momento me imaginé que detrás del asesinato tenía que haber un móvil sentimental». Eso sí, agregó, el hecho de que el supuesto inductor del crimen fuese alguien tan cercano al concejal y su familia «lo hace todavía más difícil de digerir». La llanisca reconoció que tras los arrestos «ya podemos estar tranquilos».

Otro vecino que caminaba a pocos metros aseveró que tampoco dudó «ni un solo segundo» de que pudiese haber un móvil político o laboral en este suceso. «Lamento muchísimo las palabras que algunas personas, como el alcalde, dijeron, dando una pésima imagen de este municipio y comparándolo con Sicilia. Espero que pidan disculpas», recalcó.

Sí se mostró sorprendido, en cambio, José Antonio Martínez. «Siempre se dijo que Javier Ardines era un concejal muy trabajador que llevaba las cosas a rajatabla y que ahí podía estar la causa del crimen, pero ahora resulta que fueron los celos, al parecer», indicó. Como sea, aseveró, «no hay justificación que valga para hacer algo así, espero que los culpables lo paguen». Como sus vecinos, se mostró «aliviado» y «contento de que se hayan aclarado las cosas, tenemos una Guardia Civil que trabaja muy bien».

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