La juez envía a prisión al llanisco que admitió haberle lanzado una patada a David Carragal

El párroco deSan Pedro de Cudillero sale a recibir al féretro con los restos mortales de David Carragal, que fue portado a hombros por sus amigos al interior del templo. Abajo a la derecha, una imagen de David Carragal. / D. S. FUENTE

Imputa un delito de homicidio doloso al llanisco Jorge Cue y a los tres, omisión de socorro | A los otros dos investigados, que presenciaron la agresión, no les considera participantes directos

CECILIA PÉREZ / ROSALÍA AGUDÍNOVIEDO.

Prisión provisional, comunicada y sin fianza para el que se considera el principal agresor de David Carragal, y libertad con cargos para los otros dos investigados. La titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Oviedo, María Luisa Llaneza, tomó ayer declaración a los tres jóvenes que el lunes se entregaron a la Policía Nacional y admitieron estar relacionados con el altercado en las fiestas de La Florida que acabó por costar la vida al profesor pixueto, de 33 años. Falleció el lunes en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) al no superar las heridas sufridas en la cabeza esa noche.

La magistrada les tomó declaración durante cinco horas en los juzgados y, después, envió al Centro Penitenciado de Asturias al llanisco Jorge Cue, de 18 años, al imputarle un delito de homicidio doloso. Es decir, que las lesiones sufridas por la víctima fueron causadas con intencionalidad. Esta calificación, recordaron desde el juzgado, puede ser modificada a lo largo de la instrucción.

Los otros dos investigados, un ovetense de 18 años y otro joven llanisco de 19, quedaron libres con cargos, aunque la juez considera que estuvieron en el lugar de los hechos en el momento de la agresión, pero no cree que fuesen participantes directos, según informaron ayer fuentes judiciales. A los tres les imputa un delito de omisión del deber de socorro.

Lo ocurrido tuvo lugar la madrugada del pasado martes en las inmediaciones de la rotonda de los Juegos Olímpicos cuando David Carragal volvía a casa tras pasar una noche de fiesta en La Florida. Eran las cinco de la mañana y los tres investigados se habrían dirigido primero a dos amigas del profesor pixueto, que iban unos metros más adelante. Les habrían hecho un comentario, según fuentes de la familia, al que ellas no respondieron. Poco después, se produjo el altercado que terminó con Carragal en el suelo y con un fuerte traumatismo craneoencefálico.

La familia de la víctima explicó que el profesor sufrió la agresión después de que negase a los tres jóvenes tabaco porque no fumaba, y entonces le habrían empezado a golpear, tirado al suelo y, allí, le habrían seguido golpeando. Tras tomarles declaración, sin embargo, la juez dejó en libertad, acusados tan solo de omisión de socorro, a dos de los tres presuntos agresores y considera al tercero como presunto responsable de un homicidio doloso.

Los tres investigados declararon ayer en el juzgado que lo sucedido «no fue más que un altercado» tras haber mirado a una de las amigas que acompañaban a Carragal. «Uno de los chicos miró a una de las jóvenes que iban con el fallecido y este reaccionó de forma desproporcionada», dijo el abogado de los tres detenidos, que ayer junto a su pasante, estuvieron presentes durante las cinco horas de declaración judicial.

Habría sido entonces, tras esa supuesta reacción de Carragal, cuando Jorge Cue «lanzó una patada a la víctima», pero no puede precisar «si le alcanzó o en qué parte del cuerpo impactó», según informaron ayer fuentes judiciales después de que los acusados ratificaran su versión dada ante la Policía.

Lo único cierto es que David Carragal sufrió un traumatismo craneoencefálico, fue trasladado de urgencia al HUCA en ambulancia y fue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos. Lo entubaron y sedaron y durante los primeros días permaneció «estable» dentro de la gravedad. Pero su situación empeoró y el domingo se encontraba «crítico». Finalmente, falleció este lunes.

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Mientras Cue era trasladado al centro penitenciario, los otros dos jóvenes quedaron en libertad con cargos porque en la actualidad no les considera participantes directos en la agresión, aunque sí estaban en el lugar de los hechos en ese momento y se les tiene por investigados como presuntos autores de un delito de omisión del deber de socorro. El ovetense y el llanisco están obligados a estar a disposición del juzgado por si fuera necesaria una nueva declaración. Asimismo, deben de comunicar el cambio de domicilio o cualquier otra circunstancia que pudiese dificultar su localización.

Lágrimas

Las declaraciones se sucedieron desde pasadas las doce del mediodía en los juzgados de la calle Concepción Arenal. Las primeras en contar los hechos fueron las testigos de lo ocurrido, cuya versión fue transcendental, y después la juez mandó subir desde los calabozos de los juzgados al llanisco de 19 años. Salió de la sala pasadas las dos de la tarde, con la cabeza baja y los ojos enrojecidos. Minutos después, los agentes de la Policía Nacional dirigieron hasta la planta cuarta del edificio al ovetense de 18 años. El último en prestar declaración fue Jorge Cue. Estuvo ante la juez casi una hora.

La Fiscalía informó minutos antes de las cinco de la tarde que habían solicitado el ingreso en prisión para el joven y puesta en libertada de los otros dos detenidos. Finalmente, la juez dictó las medidas de acuerdo a lo pedido por el ministerio público. El abogado de los investigados pidió que los tres saliesen en un furgón policial para evitar ser vistos.