Arcelor advierte ahora de que sus plantas en Asturias peligran por la compra de Ilva

Arcelor advierte ahora de que sus plantas en Asturias peligran por la compra de Ilva
El tren de carril, una de las instalaciones deficitarias. / DANIEL MORA

Arias urge avances en Gijón y advierte de que el grupo se deshará de las instalaciones menos competitivas si la UE les exige desinversiones

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Arcelor lleva apremiando desde hace meses a las factorías asturianas para que ganen competitividad y, ayer, estas recomendaciones se tornaron en una amenaza velada. La multinacional, en boca del jefe de la división de Planos del Suroeste de Europa, el asturiano José Manuel Arias, advirtió a los sindicatos de que la multinacional hará lo que sea necesario para que las autoridades antimonopolio de la UE permitan que se culmine la compra de la italiana Ilva y que si para ello Bruselas exige la venta o el cierre de instalaciones, se deshará de las menos rentables. En esta quiniela, por primera vez, entran las asturianas, que llevan varios trimestres perdiendo su posición competitiva respecto a otras factorías similares del grupo, como las de Gante o Dunquerque, y también a las de plantas de la competencia, como las de Tata Steel o Thyssen. La entrada de Ilva en Arcelor, con una inversión para mejoras de 2.300 millones, supondría tener un nuevo y duro rival en casa.

Arias, máximo responsable de las plantas españolas, pero también de la de Fos-sur-Mer, en Francia, y de la de Piombino, en Italia, reconoció ante los sindicatos que, en la actualidad, las factorías asturianas no son suficientemente rentables y resaltó que, desde 2015, se han invertido más de 400 millones de euros sin lograr los resultados esperados. Además, también hizo una advertencia en la que ya había insistido el día anterior el consejero delegado del Clúster de Asturias, Oswaldo Suárez, que el hecho de perder competitividad implica también ser menos atractivo para nuevas inversiones, por lo que urgió a actuar para recuperar la anterior posición de confianza.

Las claves

¿A qué instalaciones afecta?
Principalmente a las que tuvieron pérdidas en 2017: el tren de chapa y la sección de Largos, en la que se produce carril y alambrón. Los problemas se extienden aguas arriba a la acería de Gijón, que tiene que mejorar su producción.
¿Por qué no están siendo competitivas?
Influyen varios factores, desde un mercado cíclico en horas bajas, al precio del arrabio, pasando por problemas de fiabilidad en la puesta en marcha de nuevas inversiones, como la del tren de carril.
¿Por qué influye la compra de Ilva?
Las instalaciones de Ilva doblan en tamaño a las asturianas, su mercado es muy cercano y también son multiproducto, de hecho, en muchos coinciden –Planos, galvanizado o acero en frío–.
¿Qué medidas reclama Arcelor?
Aumentar la producción de la acería de Gijón y mejorar la eficiencia de Largos mediante la aplicación del plan de productividad, que incluye amortizaciones de puestos y automatizaciones.

La compra de Ilva, la mayor factoría siderúrgica de Europa -dobla el tamaño de las dos asturianas juntas y también es multiproducto-, lleva meses bloqueada por dos problemas distintos: una investigación de la Dirección General de la Competencia de la UE y los recursos judiciales presentados por la ciudad de Tarento y la región de Apulia contra la modificación del plan ambiental hecha por el Gobierno italiano, cambios que tienen el objetivo de dar a la multinacional más tiempo para poner en marcha las medidas contra la contaminación comprometidas.

En el caso de Bruselas, ayer mismo se hizo público que Arcelor ha ofrecido un nuevo paquete de «concesiones» a la UE en un esfuerzo por calmar sus preocupaciones antimonopolio. A principios del mes de febrero, el propio Adytia Mittal, recientemente nombrado presidente de Arcelor, defendió en persona la operación ante las autoridades comunitarias, después de que la UE rechazara por insuficiente una primera serie de medidas, entre ellas, ceder a la italiana Averdi la planta de Piombino. «Entendemos que este paquete de concesiones será sujeto ahora a la prueba del mercado. Esperamos una conclusión veloz», aseguraron ayer fuentes de la compañía a Reuters. La Comisión, por su parte, extendió el plazo para decidir hasta el 23 de mayo.

Los problemas asturianos

Los principales problemas de las factorías asturianas se concentran en la planta de Gijón, donde el plan de productividad -Plan Acción 2020- se está poniendo en marcha de una forma mucho más lenta de lo previsto y en la que se concentran las pérdidas del año pasado, principalmente, en el tren de chapa y en la sección de Largos. De hecho, desde los sindicatos, no pasan por alto la capacidad que tiene el tren de chapa de Ilva -1,2 millones de toneladas-, que se convertirá en un duro rival para la deficitaria instalación asturiana.

Entre las medidas que se han puesto sobre la mesa para la planta de Gijón se encuentra el incremento de la producción de la acería a 1,1 millones de toneladas, para lo que el miércoles en Madrid se acordó reforzar la plantilla, aunque continúa habiendo importantes diferencias sobre la forma de contratación y la posible entrada de ETT por primera vez en las plantas de la región. Pero más allá de esto, Arias urgió a los representantes de los trabajadores a facilitar la toma de medidas que permitan ganar rentabilidad.

Tras la reunión con el responsable de Arcelor, los sindicatos mayoritarios expresaron su preocupación por la situación de las instalaciones gijonesas. No obstante, también se mostraron confiados en poder ganar esa competitividad requerida. Para el secretario general de la sección sindical intercentros de CC OO en ArcelorMittal, José Manuel Castro, es necesario abordar los cambios en el contexto del VI Acuerdo Marco y centrarse en lo realmente importante, mientras que el secretario general de UGT-FICA en la planta de Gijón, José Manuel García, recalcó también la necesidad de más inversiones para el tren de chapa, «en el que se lleva 30 años sin actuar» e insistir en la innovación y en la mejora de procesos. Por su parte, el secretario de Acción Sindical de USO en Arcelor, Segismundo Lorenzana, recordó que las plantas asturianas «siempre han ido cumpliendo» y cree que, en esta ocasión, lo volverán a hacer.

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