Sin rastro de Dévora Salas en el fondo de los acantilados de Arnao

Los GEAS bucearon ayer en la zona de los acantilados, pero la búsqueda finalizó sin éxito. / OMAR ANTUÑA
Los GEAS bucearon ayer en la zona de los acantilados, pero la búsqueda finalizó sin éxito. / OMAR ANTUÑA

Los buzos de la Guardia Civil descartan que la joven quedara atrapada en las cavidades tras recorrer la zona

SHEYLA GONZÁLEZSALINAS.

El operativo de búsqueda de Dévora Salas, la luanquina que cayó a la mar la madrugada del lunes en los acantilados de Arnao mientras pescaba, se centra desde ayer en la costa de Gozón después de que los buzos del GEAS (Grupo Especial de Actividades Subacuáticas) de la Guardia Civil finalizaran sus inmersiones en la zona sin localizar el cuerpo de la joven.

Los buzos llegaban al Pical de Arnao a primera hora de la mañana. Tras comprobar que la mar y las corrientes les permitían sumergirse iniciaron las tareas de rastreo subacuático, que finalizaban en torno a las doce de la mañana. «Había buena visibilidad y pudieron recorrer todo el fondo del acantilado pero lamentablemente sin éxito», decía al término de los trabajos subacuáticos el jefe de zona y coordinador, Francisco Barreñada.

Aunque los buzos de la Guardia Civil no encontraron el cuerpo ni las pertenencias de Dévora Salas, sí sacaron del agua una bolsa estanca que «podría pertenecer a alguno de los pescadores habituales de la zona. Está descartado que le perteneciera a ella», apuntaba Barreñada. Tras quedar descartada la opción de que la joven estuviera atrapada en alguna de las cavidades de los acantilados, el operativo se focalizó ayer en rastrear la costa desde el Cabo Peñas hacia el este por tierra, mar y aire.

«Tenemos a los bomberos a pie, pero lo que más información nos da son los barridos que dan el helicóptero de Bomberos y el Helimer, porque pueden ver bien todas las zonas rocosas y de acantilados», explicó el jefe de zona, que recalcó que «ahora el operativo es más efectivo en la costa este, porque aquí está todo rastreado». En este sentido, también las embarcaciones de Salvamento Marítimo, Salvamento en Playas, Guardia Civil y Cruz Roja se centran en ese espacio. «Estaba programado, lo primero es buscar en las zonas cercanas y, según pasan los días, tenemos que seguir las corrientes, que aquí siempre van hacia el este. Gran parte de lo que nos queda es esperar a la flotación del cuerpo», puntualizó el coordinador, que también recalcó que «si apareciera alguna de sus prendas sería un indicador de por dónde tenemos que centrarnos, pero de momento no hemos visto nada».

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El puesto de mando avanzado se mantendrá en La Peñona de Salinas mientras se mantenga el operativo. «Desde aquí coordinaremos a todos los efectivos. Hoy -por ayer- era un día importante porque queríamos dejar cerrada la parte de los acantilados que hasta ahora, por la mala mar, no habíamos podido», explicó Barreñada, que destacó cómo «la mar ha mejorado mucho, aunque el viento siempre dificulta las tareas».

El servicio de Emergencias volverá a poner en marcha hoy los mismos medios de búsqueda, iniciando el operativo por la mañana aunque se intensificará a primera hora de la tarde, coincidiendo con la bajamar, «que es la más indicada para el trabajo de los helicópteros porque favorece el rastreo de las zonas pedregosas».

Además de Borja Ovies, pareja de la desaparecida, que la acompañaba en la noche de pesca, ayer se acercaba a Salinas desde Madrid un hermano de la joven, Juan Salas, que agradecía «el trabajo realizado por los efectivos todos estos días».