Un tramo en zig-zag por obras y limitado a 70 kilómetros por hora

Un tramo en zig-zag por obras y limitado a 70 kilómetros por hora

La incorporación desde Avilés a la autovía AI-81 ha sufrido varios cambios en los últimos meses a causa de la construcción de los viaductos

A. SANTOS AVILÉS.

El tramo de incorporación de vehículos desde Avilés a la autovía AI-81 (antigua autopista 'Y') en el que se registró el fatal accidente de autobús el pasado lunes ha sufrido varios cambios de trazado en los últimos meses a causa de las obras de construcción del nuevo enlace con el Parque Empresarial Principado de Asturias (PEPA). Las necesidades de construcción de los viaductos han convertido la carretera en un zig-zag, un trazado que ha desviado la circulación a un lado u otro de la calzada en función del espacio de trabajo que requieren las máquinas de gran tonelaje y la colocación de pilares.

La limitación de la velocidad para los vehículos en la incorporación a la autovía desde Avilés era antes de las obras de 90 kilómetros por hora, al tratarse de un carril de aceleración. No obstante, una vez que se pasa bajo la variante, se reduce a 70 kilómetros por hora a la altura del lugar del accidente, limitación que se ha mantenido con las obras.

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En su origen, antes del inicio de las obras, se trata del comienzo de la autovía para quienes abandonan Avilés en dirección Gijón u Oviedo desde la avenida de Gijón. Hasta el comienzo de los trabajos los conductores se encontraban con dos carriles de incorporación en su tramo inicial que se reducían a uno (el derecho) a medida que la carretera iba ascendiendo para encontrarse con la variante de la nacional 632, de un solo carril. Ambas vías se unen para recuperar los dos carriles de la autovía que no se pierden ya hasta el enlace con la autovía del Cantábrico en Tamón.

Uno de los puntos más delicados de las obras de conexión con el Parque Empresarial ha sido precisamente ubicar uno de los viaductos de forma paralela a la variante. La construcción de pilares junto al acceso desde Avilés a la autovía obligó a reducir a un carril casi todo el tramo en la incorporación desde la avenida de Gijón. Primero se utilizó para circular solo la parte derecha en una especie de zig-zag que obligaba después a incorporarse a la izquierda antes de enlazar con el tráfico de la variante. Hace unas semanas, ese zig-zag cambió, por lo que ahora los vehículos que acceden a la autovía tienen que desviarse a la izquierda de la calzada para girar luego a la derecha y recuperar los dos carriles unos metros después de donde se produjo el accidente del autobús.

En todos los casos, los cambios de trazado están señalizados horizontal y verticalmente, con líneas amarillas de obra sobre la calzada, señales de desvío y limitación, conos y barreras de color rojo y blanco rellenas de material que sustituyen a las vallas quitamiedos de forma provisional. Esos elementos actúan también de protección de los pilares de la nueva carretera.

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