8M, histórica marcha en Gijón

La movilización feminista inunda Asturias

Cien mil personas, según las organizaciones convocantes, se sumaron a la manifestación de Gijón./Damián Arienza
Cien mil personas, según las organizaciones convocantes, se sumaron a la manifestación de Gijón. / Damián Arienza

Decenas de miles de personas reclaman con huelga y un masiva manifestación el fin de la desigualdad

PALOMA LAMADRID GIJÓN.

Las calles y plazas asturianas volvieron a teñirse ayer de morado, más que un color en la jornada del 8 de marzo, un símbolo de la lucha feminista. De la movilización sustentada en el «principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre», como define la Real Academia Española (RAE) el feminismo. Decenas de miles de personas, en su mayoría mujeres, pero también con presencia masculina porque, como rezaban algunos de los cánticos que se escucharon, acabar con las desigualdades concierne a ambos sexos. Las previsiones que auguraban movilizaciones masivas se quedaron cortas. A mediodía, las plazas mayores de los ayuntamientos asturianos se llenaron de personas, tanto pertenecientes a colectivos feministas, políticos y sociales, como participante a título individual. Con una misma reivindicación: que la mujer tenga las mismas oportunidades que los hombres en todos los ámbitos.

Porque, aunque la ley establece la igualdad, su traslación al día a día es bien diferente. Prueba de ello es la brecha laboral y salarial que afecta al 50% de la población. Y el hecho de que las mujeres desempeñen los trabajos con las tablas salariales más bajas. Además, como consecuencia de las enormes dificultades existentes para conciliar la vida familiar y profesional, el porcentaje de mujeres con contratos a tiempo parcial se dispara. Estas fueron algunas de las reclamaciones expresadas por los manifestantes que abarrotaron las plazas, por la mañana, y el centro de Gijón por la tarde, colapsado por la marea morada que discurrió desde la plaza de toros hasta El Humedal. Pero no las únicas. Porque el derecho a «poder llegar a casa» - las violaciones en España aumentaron un 22,7% durante 2018, según datos del Ministerio del Interior- sanas y salvas también fue exigido por mujeres de todas las edades.

Marcado carácter político

Cánticos, pancartas, disfraces... multitud de elementos sonoros y visuales que confluyeron en el mismo mensaje en una movilización con un marcado carácter político. Tanto es así que la secretaria de Igualdad de UGT Asturias, Carmen Escandón, no dudó en considerar la cita como «un preludio de lo que será la participación el 28 de abril», ya que «el mayor ejercicio de democracia es el voto». Un 8 de marzo que «se ha convertido nuevamente en una fecha histórica, con una movilización absolutamente masiva».

La huelga feminista convocada por los sindicatos fue «un completo éxito» para Escandón. «Se han parado las administraciones públicas, han participado también las empresas de consumo, las grandes compañías en el ámbito industrial y también los pequeños comercios; creo que se ha dejado sentir en toda la sociedad el hecho de que este camino ya no tiene vuelta atrás», subrayó. Por su parte, la secretaria de Igualdad de CC OO Asturias, Ana María Rodríguez, cifró en un 90% el seguimiento de la huelga feminista por parte del alumnado asturiano y entre el 35% y 40% del profesorado secundaron el paro. Porcentajes que difieren de los aportados por la Consejería de Educación, que lo situó por debajo del 10% entre el profesorado no universitario. En concreto, por 980 profesores de los aproximadamente 11.000 docentes de la red pública asturiana.

Respecto a la Universidad de Oviedo -«paralizada», según Rodríguez-, un 9,09% del personal secundó la huelga feminista. En cuanto a la Administración regional, el 10,86% de los funcionarios hicieron huelga, según los datos aportados por el Gobierno regional. Se da la circunstancia de que las convocatorias de los sindicatos eran diferentes, desde la huelga general de 24 horas hasta los paros de dos horas, en diferentes franjas en función del turno de trabajo de cada empleado.

Quienes también se sumaron a la huelga fueron los diputados del Parlamento asturiano. PSOE, Podemos e IU acordaron suspender la celebración del Pleno previsto para ayer. Una decisión criticada por las fuerzas de la derecha. PP, Ciudadanos y Foro, que se decantaban por dejar esa resolución en manos de cada parlamentario de forma individual, así como por llevar a cabo acciones de otra índole, como la lectura de una declaración institucional consensuada.

A la manifestación celebrada en Gijón, así como a las distintas concentraciones ante los ayuntamientos, acudieron representantes de todos los partidos con grupo parlamentario en la Junta General del Principado, con la excepción del PP, que con anterioridad manifestó su rechazo a participar en la jornada de protesta. Asimismo, tuvieron lugar actos simbólicos en diferentes empresas de la región. Trabajadores de Arcelor, Thyssen, Modultec y la Fundación Metal, entre otros, se concentraron ante sus respectivas sedes con carteles de apoyo a la lucha feminista.

Nota discordante

Aunque el ambiente general de las movilizaciones fue festivo, a la par que reivindicativo, también hubo alguna nota negativa. Quizá las más significativas fueran los actos vandálicos perpetrados contra las sedes de Foro y Vox en Pola de Siero. Las fachadas aparecieron pintadas con frases relativas como 'fuera machistes, Asturies feminista' o 'fuera fascista'. Ambos partidos pusieron en conocimiento de las autoridades los hechos, al tiempo que manifestaron su rechazo a acciones de este tipo, contrarias a la práctica democrática.

Pese a acciones de esta naturaleza, el Día Internacional de la Mujer transcurrió de modo pacífico, con la sensación de haber hecho historia por segundo año consecutivo. Con un inevitable componente político, por la introducción en el debate público de mensajes que parecen ir en otra dirección y que las feministas quieren dejar a un lado.

Más noticias