Una mesa técnica analizará todas las alternativas al cierre de Vesuvius

Una mesa técnica analizará todas las alternativas al cierre de Vesuvius

«Nuestro compromiso está con las 128 familias afectadas y desde el primer momento hemos estado al lado de los trabajadores aportado propuestas y medidas constructivas», afirma la directora general de Industria

EFE

El Gobierno de Asturias, en coordinación con el Ministerio de Industria, la Junta de Castilla y León, los ayuntamientos de Langreo y Miranda de Ebro y representantes de la plantilla, analizará «todas las alternativas y opciones posibles » para mantener el tejido industrial y el empleo en las factorías de Vesuvius.

Así se hará con la puesta en marcha de una mesa técnica que estudie alternativas industriales para los dos centros productivos que Vesvius tiene en Langreo y en Miranda de Ebro (Burgos) y que la multinacional británica ya ha anunciado que va a cerrar.

En esa mesa estarán representadas las administraciones locales, regionales y estatal y los representantes de los trabajadores, y también se ha invitado a Vesuvius «para que contribuya a mantener el tejido industrial en Asturias y en Castilla y León», según la directora general de Industria del Principado, Rosa Prada.

Administraciones y trabajadores han solicitado también a la multinacional una ampliación del periodo de consultas del expediente de regulación de empleo para que mantenga su actividad hasta que se hallen alternativas a los cierres.

El grupo, dedicado a la fabricación de materiales refractarios de uso siderúrgico, ha reafirmado su intención de cerrar estos dos centros, que dan empleo a 128 trabajadores, y trasladar la producción a las plantas que tiene en Polonia, República Checa y Turquía.

La multinacional ha justificado su decisión en la reorganización de la actividad que está llevando en todas sus fábricas europeas ante el deterioro que está sufriendo la industria del acero por un exceso de capacidad y el incremento de importaciones de terceros países.

Prada ha recordado en un comunicado que estos centros tienen beneficios y que «no hay justificación alguna» para cerrarlos y trasladar su producción a Europa del Este, pero también ha admitido que el Gobierno asturiano no tiene posibilidad de interferir en las decisiones que una empresa privada adopta en el marco de sus estrategias corporativas.

En cualquier caso, ha señalado que desde que el 5 de septiembre Vesuvius anunció la presentación del ERE «se han realizado todas las acciones posibles para evitar que la compañía lo pusiera en marcha».

Así, a lo largo del último mes se han mantenido contactos permanentes con el Ministerio de Industria, con la Junta de Castilla y León, con las corporaciones municipales de Langreo y Miranda de Ebro, con los representantes de los trabajadores y con IndustriALL Global Union, la federación internacional de trabajadores del sector minero, energético e industrial, que representa a 50 millones de personas en 140 países.

Asimismo, desde el Ministerio de Industria se han celebrado «conversaciones al más alto nivel» con los responsables de la compañía para tratar de frenar los cierres, teniendo en cuenta que las factorías «son competitivas, altamente productivas, carecen de problemas estructurales y tienen una sólida posición de mercado, como la propia empresa ha reconocido en las reuniones mantenidas».

En la última de ellas, celebrada ayer en Oviedo, las administraciones ofrecieron a Vesuvius «facilidades de inversión, apoyo institucional y suelo para que la compañía continuase asentada en Langreo y Miranda de Ebro, opciones que la multinacional ha rechazado», según ha recordado Prada, que ha criticado la «escasa receptividad» de la compañía con las propuestas que le han hecho.

Prada ha advertido además de que este ERE es una consecuencia directa de la reforma laboral del año 2012 «que permite a empresas con beneficios tomar estas decisiones sin necesidad de autorización administrativa previa».

En principio, y a falta de que la multinacional responda a la petición para aplazar el ERE, el periodo de consultas del que hay en marcha finalizará el próximo lunes, 14 de octubre.

Entre tanto, tres trabajadores de la factoría langreana de material refractario permanecen encerrados desde el miércoles en la catedral de Oviedo para llamar la atención sobre este conflicto laboral y tratar de evitar la deslocalización de la empresa.

Más información