Los trabajadores de Alcoa llaman a participar en una movilización «histórica» para Asturias

Los trabajadores de Alcoa llaman a participar en una movilización «histórica» para Asturias
Alexia Rus, junto al muñeco con la camiseta amarilla que recibe a los clientes de su tienda. / MARIETA

Recuerdan que el próximo 1 de diciembre la multinacional iniciará los despidos y exigen al Gobierno que «juegue fuerte» en la negociación

LAURA CASTRO AVILÉS.

«Alcoa no se cierra». Este será el grito que retumbará al unísono hoy a partir de las 19 horas por las calles de Avilés para apoyar a los 317 trabajadores de la planta de la comarca -y a otros tantos de la de La Coruña-, que, si el Gobierno central no logra evitarlo, empezarán a engrosar las listas del paro el próximo 1 de diciembre. La multinacional se mantiene firme y se niega a retirar el ERE, pero los sindicatos no lo aceptan y confían en que esta tarde sean muchos los ciudadanos que se unan a su clamor. «Vamos a romper Avilés. Será una movilización histórica», vaticinó ayer José Manuel Gómez de la Uz, presidente del comité de empresa de la factoría avilesina.

Es consciente de que esta situación solo la puede revertir el Gobierno central y por eso le pide que «juegue fuerte» en la negociación con la compañía. El comité no quiere hablar todavía de ventas, pues «lo primero es evitar el cierre». Y en relación a esto recuerda que el proceso de despido colectivo está en marcha desde el pasado 31 de octubre, cuando la empresa presentó en la Dirección General de Trabajo la solicitud de cierre de las dos factorías. El plazo de negociación de este es de treinta días, por lo que el próximo 1 de diciembre Alcoa podrá empezar a despedir a sus trabajadores de Avilés y La Coruña. Los comités de ambas plantas aseguran que es un ERE ilegal y se niegan a sentarse para dialogar sobre el documento, al tiempo que instan al Ejecutivo central, concretamente al Ministerio de Trabajo, a frenarlo por incumplimiento de los plazos de información a los representantes regionales y europeos de los trabajadores, motivo por el que ya han denunciado en los tribunales holandeses a la multinacional. «Hacemos todo lo que está en nuestra mano, pero está claro que el único que puede revertir el cierre es el Gobierno», insiste Gómez de la Uz.

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Los apoyos recibidos desde que la empresa anunció su intención de cerrar son hoy más necesarios, si cabe, que antes. Y los sindicatos recuerdan que el adiós de Alcoa en Avilés va mucho más allá de 317 despidos, pues supone «el desmantelamiento» de la industria asturiana y la «desertización» de la región. «Con esta manifestación le decimos al Gobierno que defienda lo nuestro. Está claro que las redes sociales hoy en día son muy importantes, pero nada sensibiliza más que ver a la gente en la calle», afirma Gómez de la Uz.

No es el único que ha advertido del peligro que corre el resto del sector si no se revierte el cierre de Alcoa. Políticos, hosteleros, comerciantes y trabajadores de otras industrias asturianas mostraron su rechazo total desde el principio conscientes del posible 'efecto dominó' que puede desencadenar. De hecho, el comité avilesino ya transmitió al Ejecutivo la importancia de retrasar la subasta de interrumpibilidad -que se celebrará próximamente- hasta que se solucione el conflicto. Alerta de que otras industrias como Asturiana de Zinc o Arcelor podrían salir perjudicadas. «Sin las plantas de Avilés y La Coruña, Alcoa pujará y dejará un mal resultado para el resto», indicó Gómez de la Uz. Y, además, la subasta de interrumpibilidad lleva varios años sin poder compensar los costes energéticos de las electrointensivas. En el caso de Alcoa, la mayor consumidora del país la factura eléctrica ronda los 60 millones anuales. Actualmente, están pagando unos 70 euros (sin sumar impuestos) por MW y la multinacional consume al año 1.800.000 MW, el 5% del mercado eléctrico español.

Asimismo, la comarca también notará el cierre de la planta avilesina, no solo por los despidos sino por una caída del consumo. Así lo aseguró el presidente del comité que señaló que «los contratos de Alcoa son de los antiguos, no hablamos de salarios precarios». «Todos los eslabones están comprometidos con esto. Si desaparece la industria, desaparecerá todo lo que esté anexado a ella», añadió.

«Grave preocupación»

La alcaldesa de Gijón y presidenta de Foro Asturias, Carmen Moriyón, compartió ayer las advertencias del comité de Alcoa y alertó de la «grave preocupación» existente sobre el futuro de algunas de las grandes empresas asturianas. Señaló que «la exigencia social y la presión política es mejor ejercerlas antes y no después de que se produzcan decisiones irreversibles», aunque aseguró que respaldará y apoyará plenamente las acciones políticas y ciudadanas planteadas en defensa de la planta avilesina.

Por su parte, IU instó al Gobierno central a nacionalizar Alcoa si la multinacional no da marcha atrás en su decisión de cierre, pues supondría «un agravio inasumible para las familias afectadas, máxime cuando se trata de plantas que obtienen beneficios». Asimismo, la formación de izquierdas censuró la actuación de la multinacional y consideró que su proceder es «absolutamente irresponsable».

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