Mario Suárez defiende que el concejal trabajó siempre «sin ninguna cortapisa»

Mario Suárez defiende que el concejal trabajó siempre «sin ninguna cortapisa»
Mario Suárez, durante su comparecencia. / JORGE PETEIRO

«Las decisiones tomadas, buenas, malas o regulares, las tomó Gijón», remarca el portavoz, que admite que «seguramente no estamos haciendo las cosas bien»

M. M. GIJÓN.

El portavoz de Xixón Sí Puede y secretario general de Podemos Xixón, Mario Suárez del Fueyo, no podía disimular ayer la contrariedad y circunspección que le ha producido la marcha de David Alonso y, sobre todo, la forma en que lo ha hecho para dar el salto a otro partido político. El pasado miércoles esperaba que le anunciase que se presentaba a las primarias y lo que se encontró fue con su dimisión que, unida a la anterior de Verónica Rodríguez, supone la renuncia y sustitución de un tercio del grupo municipal que encabeza (seis concejales).

Suárez del Fueyo dijo lamentar «profundamente» la salida de Podemos de uno de los concejales que más influencia ha ejercido en el equipo de gobierno y simpatías se ha granjeado en la vida municipal pese a estar en la oposición. Quiso dejar claro que todo el mundo en el grupo municipal, incluido Alonso, ha podido trabajar con «la máxima libertad, autonomía e independencia; sin ninguna cortapisa» para desarrollar sus actividades. Además en el caso concreto del edil dimisionario, que venía ocupándose de las materias de Urbanismo y Medio Ambiente, destacó que, a diferencia de lo que sucedió con Verónica Rodríguez, nunca tuvo discrepancias políticas con la línea de actuación del grupo municipal. «Es un hecho objetivo», subrayó, al tiempo que recordó que Alonso siempre fue contrario, en las asambleas en las que se votó la posible moción de censura a Foro, a formar un gobierno tripartito con el PSOE.

Sin rehuir la autocrítica y el 'mea culpa' -«seguramente no estamos haciendo las cosas bien»-, defendió frente a las duras críticas de David Alonso que Podemos sigue siendo «una herramienta útil para el cambio político y social». Además recalcó que «todas las decisiones tomadas, buenas, malas o regulares, las tomó siempre la organización de Gijón. Jamás nadie interfirió desde Oviedo o desde Madrid, ni siquiera en las cuestiones más polémicas». Hizo hincapié también en que la vida de un partido como Podemos «tiene mucho trabajo y hay que coordinarse con la política regional y estatal, aunque no se esté siempre de acuerdo».