La parroquia de Roces reza por el bebé hallado muerto en un contenedor

La parroquia de Roces reza por el bebé hallado muerto en un contenedor

«Es un acto de vida y de oración por todos aquellos niños que sufren», dice el párroco Vicente Álvarez

O. SUÁREZGIJÓN.

«Es un acto de vida y de oración por el bebé y por todos aquellos niños que sufren cualquier violencia». El párroco de San Julián de Roces, Vicente Álvarez, acompañado de una veintena de feligreses se trasladó ayer después de la misa de 12 a Nuevo Roces para dedicarle una plegaria al bebé asesinado que fue encontrado en un contenedor.

Unidos, y en el mismo lugar en el que fue hallado por un vecino la madrugada del 2 de agosto, rezaron en memoria del pequeño, ante el improvisado altar en el que los vecinos han colocado en su memoria peluches, ramos de flores y velas. Quisieron de esa forma recordar al recién nacido, anónimo por ahora, a quien le arrebataron la vida provocándole numerosos cortes en el cuerpo nada más nacer. Los agresores lo introdujeron en una mochila y se deshicieron de él arrojándolo a un contenedor.

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Investigación policial

El homenaje de los feligreses tiene lugar mientras continúan las investigaciones policiales para tratar de identificar a la progenitores y determinar las circunstancias que rodearon el crimen. Los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV)trabajan incansablemente las últimas semanas, recabando pruebas y pistas que puedan aportar luz al terrible episodio que ha conmocionado a los gijoneses. La Comisaría de Gijón mantiene como «asunto prioritario» la resolución del infanticidio. Las pesquisas policiales se extienden incluso a fuera de la región.