El alcalde de Totalán, muy crítico con el operativo de rescate de Julen: «Dejen de improvisar»

Miembros del operativo de rescate de Julen en Totalán. /Efe
Miembros del operativo de rescate de Julen en Totalán. / Efe

El regidor quiere que el ministro Grande-Marlaska ponga a disposición de la Unidad Militar de Emergencia recursos de empresas privadas europeas que disponen de las últimas tecnologías

ELCOMERCIO.ES

El alcalde de Totalán, el municipio malageño donde se trata de rescatar al pequeño Julen tras caer a un pozo de 107 metros, pide que se deje de improvisar. Miguel Ángel Escaño se ha mostrado muy crítico este martes con el diseño del operativo que trabaja en la zona y pide al Ministerio del Interior que busque otro tipo de recursos para realizar un trabajo más efectivo y que se cuente con la participación de empresas privadas.

En palabras del regidor, «hay esperanza de vida y cada minuto que pasa se está perdiendo» para salvar la vida del pequeño de dos años. En este sentido, pide al ministro Fernando Grande-Marlaska que traslade a la Unidad Militar de Emergencias recursos que ofrecen empresas privadas europeas y que no se encuentran en Andalucía para acabar con la angustia dela familia. «Se tienen que coordinar las tareas protocolarias, dejarse de improvisaciones y de pensar si se perfora en vertical o en horizontal», ha destacado Escaño, añadiendo además que lo que se está haciendo no es adecuado porque no se ha hecho un diagnóstico de la zona.

Trabajo a contrarreloj

Mientras, la Guardia Civil ha recurrido a un comité de expertos formado por ingenieros de caminos y especialistas en salvamento para dilucidar cuál es la hoja de ruta a seguir en el rescate del pequeño. Algunos de estos profesionales han sido escogidos directamente a través del Colegio Profesional de Ingenieros de Caminos por su cualificación técnica y por haber desarrollado proyectos de obras como las que se están planteando para llegar hasta donde está atrapado el pequeño.

El operativo de rescate, que suma ya más de un centenar de personas entre bomberos, guardias civiles y técnicos, se centra en dos vías de trabajo. La primera y más inmediata es el pozo. El plan A. El domingo, cuando intentaban recorrer el agujero con un robot provisto de cámaras para tratar de localizar al crío, los técnicos se toparon con un tapón de arena húmeda a 73 metros que les impedía seguir descendiendo con la cámara. Todo apunta a que se habría producido por un desprendimiento de tierra provocado, presumiblemente, por la propia caída del menor a lo largo del pozo. Sobre esa arena se encontró ayer una bolsa de chucherías y un vaso de plástico que presumiblemente el pequeño llevaba consigo. Todo lo que hay debajo de esa cota es, por el momento, una incógnita.

Durante la noche del domingo al lunes se probó una solución que planteó un ingeniero y que consistía en retirar poco a poco la arena, con un artilugio fabricado por el propio técnico 'in situ' y provisto de una cazoleta. «Era como escarbar en una montaña con una cuchara», dijo un integrante del dispositivo. Después de varias horas, apenas se consiguió rebajar en 30 o 40 centímetros el tapón, por lo que se decidió buscar otra alternativa.

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Ayer se recurrió a una empresa gaditana especializada, que trasladó maquinaria pesada al lugar -una excavadora tuvo que rebajar el terreno para que el camión que la transportaba accediera a la parcela- con el fin de succionar ese tapón de tierra, como si fuera una aspiradora gigante. Para evitar que la potencia de extracción del equipo pudiera poner en peligro al niño, que estaría debajo de ese fondo de arena, se instaló una reductora.

Dimensiones del agujero por el que el pequeño se precipitó.
Dimensiones del agujero por el que el pequeño se precipitó.

Mientras los técnicos trabajaban ayer en sacar tierra del pozo, las autoridades estudiaban un plan alternativo para, una vez localizado el niño, y sabiendo a qué profundidad exacta se encuentra, acceder hasta él para rescatarlo. Y ahí es donde entraba en juego el comité de expertos, cuyo objetivo es analizar las distintas opciones y buscar la mejor solución técnica.

El portavoz de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga, Bernardo Moltó, resumió las dos principales opciones que están sobre la mesa. Una de ellas consiste en hacer una excavación a cielo abierto desde la ladera de la montaña, una especie de túnel mediante el que llegar al pozo con seguridad. Pero es la segunda alternativa la que, inicialmente, cuenta con un mayor consenso: excavar un pozo paralelo a cuatro o cinco metros de distancia del primero y de mayores dimensiones (lo suficiente para que quepa el cuerpo de un adulto con el crío). Fuentes del operativo aclararon que la idea sería que este segundo pozo llegara a una mayor profundidad que el tubo en el que se encuentra Julen para conectarlo con éste, haciendo forma de U. Para llevar a cabo cualquiera de estas infraestructuras, que están siendo estudiadas por los ingenieros reunidos por la Guardia Civil, es necesario «entubar» la perforación por la que cayó el pequeño con el fin de «protegerla» y evitar nuevos desprendimientos de tierra.

Apoyo de psicólogos

El padre del pequeño, José Rocío, es un feriante ahora desempleado, y la madre, Victoria María García, a la que llaman Vicky, trabajadora de una cadena de hamburgueserías. Ambos permanecen junto al pozo a la espera de cualquier noticia apoyados por psicólogos. Hasta la zona se han desplazado otros familiares, amigos y vecinos para prestar su apoyo. Las visitas al operativo de rescate fueron constantes ayer desde primera hora de la mañana hasta que se hizo de noche en la Sierra de Totalán. Voluntarios de varias asociaciones ofrecieron termos de café y alimentos a los efectivos de salvamento y a los familiares que esperaban a tener noticias. La lucha contrarreloj para sacar a Julen prosigue sin descanso.

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