Familiares de Yésica Menéndez en Avilés se harán cargo de la custodia de sus dos hijos

El Ayuntamiento de El Franco, de luto/
El Ayuntamiento de El Franco, de luto

Comerciantes de La Caridad realizaron una colecta para que los hijos de su vecina asesinada «tuvieran algo que ponerse al salir del Hospital de Jarrio», donde fueron atendidos

EVA FERNÁNDEZ

Los dos hijos de Yésica Menéndez, de 29 años, la vecina de La Caridad asesinada la madrugada del lunes por su pareja, el brasileño Abdenego de Souza, de 50 años, quien después se ahorcó desde su ventana número 2 de la Travesía de Mohices, reharán su vida en Avilés, en casa de unos familiares de segundo grado de su madre.

Según han confirmado a EL COMERCIO fuentes cercanas al caso, «se trata de unos primos segundos de Yésica», que se encontraban de vacaciones en una localidad de Coaña estos días y que ya se han hecho cargo de los pequeños. La presencia de la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, en la concentración de repulsa que se celebró en La Caridad para condenar el terrible asesinato de Yésica Menéndez facilitó los trámites. Los niños serán escolarizados en Avilés, según las últimas informaciones, para empezar allí el colegio «en los próximos días».

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Un días después de la terrible tragedia que tuvo lugar en el domicilio familiar, «los dos los niños están bien, en un primer momento, se los llevaron al Hospital de Jarrio para ser atendidos». El más pequeño, de 5 años, «solo quería dormir porque lo acababan de sacar de la cama» pero el mayor, de 7, «sí que pudo ver algo, no sabemos hasta qué punto porque se despertó con el ruido». Al Hospital de Jarrio fue a buscarlos el tío y «como no tenían ropa se hizo una recolecta entre los comercios y zapaterías de La Caridad para que tuvieran ropa que poner, ya que lo tenían todo en el piso».

La donación de familias y establecimientos de esta pequeña localidad franquina se volcó con la familia y «ya no tuvieron que comprarles nada», indicaron desde el Ayuntamiento.

No obstante, los niños «necesitarán ayuda psicológica». Ayer, se encontraban «un poco despistados». En un primer momento, también visitaron a su bisabuela, que reside en el pueblo de Castello, en El Franco.

En La Caridad, el Ayuntamiento y los edificios públicos municipales lucen las banderas a media asta con crespón, lazos morados en las ventanas de los despachos y la pancarta con el lazo dorado que se ve en de colaboración con la Asociación Galbán tras vivir una jornada negra.

El asesinato de su vecina Yésica Menéndez Fernández, de 29 años, ha marcado la vida de la villa. Menéndez es la tercera víctima por malos tratos en Asturias este año y la número 31 de España. La Caridad fue ayer escenario de la repulsa y la condena de estos actos, con la sociedad asturiana movilizada de nuevo contra esta lacra frente al Consistorio. Yésica Menéndez Fernández recibió cinco puñaladas en la medianoche del domingo de manos de su pareja, el brasileño Abdenego de Souza, quien después se ahorcó desde su ventana -en el segundo B- y quedó colgado de la fachada del edificio, el portal 1 del bloque número 2 de la Travesía de Mohices. Fueron sus vecinos quienes avisaron a la Guardia Civil.

«Las discusiones eran frecuentes y oíamos llorar a los niños»

La Guardia Civil trasladó al domicilio de la pareja a varias patrullas de Luarca, a personal de la Policía Judicial de esta compañía así como del laboratorio de Criminalística de la Comandancia de la Guardia Civil de Oviedo para realizar la inspección técnico-ocular en el piso. «Cuando los bomberos tiraron la puerta de la casa abajo, los niños salieron llorando y medio dormidinos», explicaron en el primero A. Según esta vecina, «él no me daba buena espina y eso que nunca hizo nada que me llamase la atención, pero veía algo raro». Una opinión que compartió la residente en el segundo D, Virgina García. «Tenían discusiones frecuentes y oíamos llorar a los niños todos los días pero no sabemos por qué».

En la vivienda, los guardias localizaron el cadáver de la mujer con heridas mortales de arma blanca y para descolgar el cuerpo de él solicitaron la colaboración de bomberos del SEPA con base en Luarca que fueron quienes procedieron a bajar el cadáver del hombre. «Lo descolgaron a la calle con una cesta», contó Iglesias. Ambos cadáveres fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Oviedo, donde ayer se les realizó la autopsia. En el informe se detalla que ella recibió cinco puñaladas en la espalda - tres puñaladas en región dorso lumbar, por la espalda, y otros dos en el lado derecho del cuello-, producidas por un machete de cazador de grandes dimensiones. Murió por la hemorragia. Él se rompió el cuello al ahorcarse. El informe de la autopsia confirmó así la principal hipótesis de la Guardia Civil de que él cometió un acto homicida contra su pareja y posteriormente se colgó de la fachada de su casa.

Al parecer, la pareja estaba pendientes de una separación, aunque no habían iniciado ningún trámite legal. Ella era camionera y «pasaba mucho tiempo fuera de casa, tenían problemas para ver quien les podía cuidar a los niños». Abdenego de Souza, por su parte, habia sido militar y ahora estaba retirado. Se ocupaba de la limpieza y cuidado de fincas y relizaba trabajos de construcción como autónomo.

No existen antecedentes ni denuncias previas por malos tratos entre la pareja, según confirmó la directora del Instituto Asturiano de la Mujer, Almudena Cueto, que presta apoyo jurídico y psicológico a la familia. Y se está investigando si él pudiera tener antecedentes por maltrato en otras provincias o en Brasil, de donde procedía.

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