«Pablo, Pablito, Pablete», un anónimo que lleva a Génova a dar un golpe de mano en el PP de Asturias

«Pablo, Pablito, Pablete», un anónimo que lleva a Génova a dar un golpe de mano en el PP de Asturias

La carta remitida por el ya ex secretario general amenazaba a su colega gijonés con publicar «prebendas e ilegalidades»

R. M. / D. F. GIJÓN.

En enero al secretario general del PP de Gijón, Pablo González, le empezaron a pitar los oídos. El presidente nacional, Pablo Casado, dio el día 8 un golpe de autoridad, imponiendo a Teresa Mallada como candidata autonómica, lo que supuso una desautorización de su homóloga asturiana, Mercedes Fernández, y el inicio de las hostilidades entre su círculo de confianza y los 'casadistas' de la región. El edil gijonés lo es desde el primer momento. Apartándose de las inclinaciones de su presidenta asturiana, González fue uno de los primeros apoyos en el Principado con los que contó aquel joven aspirante a relevar a Mariano Rajoy. El concejal hizo campaña por quien, aparentemente, tenía todas las de perder frente a Soraya Saénz de Santamaría y María Dolores de Cospedal. Es una lealtad que a principios de este año, en los corrillos del partido, lo situaba como posible candidato a la Alcaldía de Gijón.

Hubo movimientos para arruinar esa expectativa y a oídos de Pablo González llegó que se estaba recabando información para lanzar una campaña contra él. Cuando, en el propio Ayuntamiento, abrió el sobre sin remite, decidió poner el asunto en manos de la Policía.

La maniobra ocurrió al recrudecerse el pulso entre los 'casadistas' y los afines a Fernández

En la parte superior izquierda del mismo se citan el nombre de cinco sociedades mercantiles, tres de las cuales tienen relación con el secretario general gijonés. Con letra de ordenador, el escrito dice dirigirse a «Pablo, Pablito, Pablete», enumeración que en tiempos hizo popular el periodista deportivo José María García. «A lo largo de los próximos días verás informaciones relacionadas con tu actividad 'profesional' y 'empresarial' de estos últimos años», continúa. El misterioso remitente anticipaba que dichas noticias «las ilustraremos con alguna fotografía muy gráfica para que todo Xixón sepa de lo que estamos hablando: de una mafia. Prebendas e ilegalidades, subvenciones públicas y derroche para enriquecimiento ilícito de personas, que como tú, siendo administrador único o no, ha estado y está en el ajo».

El documento esparce sombras con frases de trazo grueso, pero sin un solo indicio que las sustente. En esa misma línea sigue: «Habéis estado engañando y robando a los gijoneses, la cuestión era quién robaba más, si el PSOE con las empresas vinculadas (...) o personajes como tú, con un entramado de empresas». El anónimo se despide mostrando satisfacción: «Basta ya de timar a los vecinos de Xixón, nos lo vamos a pasar bien. Suerte»

Pablo González asegura ignorar quién es el remitente cuando entrega el documento a los agentes del Cuerpo Nacional de Policía. Una vez puesta la denuncia serán los agentes los que identifiquen a quien la dejó en Correos y remitan al Juzgado todas las pesquisas.

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La Policía identificó sin ningún género de dudas a Luis Venta Cueli. Y ayer, el PP asturiano se convirtió en un polvorín a punto de estallar. Son muchas las mechas que están encendidas. Las últimas se prendieron ayer, con el anuncio de la dirección nacional de destituir de todos sus cargos -secretario general del PP de Asturias y responsable nacional del área de Medio Rural del partido- a Luis Venta Cueli. La decisión la tomó el líder de los populares, Pablo Casado, tras recibir un informe policial en el que se apunta al 'número 2' del PP asturiano como presunto autor de un anónimo enviado al portavoz municipal de esta formación en Gijón, Pablo González. En esta carta se amenazaba al edil con hacer públicas informaciones personales y sobre su actividad profesional. El expediente informativo ya ha sido abierto en Génova.

La decisión de Casado fue fulminante. La tomó después de recibir a primera hora de la mañana las diligencias llevadas a cabo por la Policía Nacional de Gijón después de la denuncia presentada por Pablo González tras recibir el anónimo. Las investigaciones de los agentes no dejaban lugar para la duda: la carta había sido enviada por el secretario general del Partido Popular de Asturias, Luis Venta Cueli.

La noticia y las decisiones tomadas a cabo tras tener conocimiento de los hechos añade aún más tensión a un PP asturiano que lleva tres meses en convulsión permanente y con una importante fractura entre la dirección regional que preside Mercedes Fernández y la candidata a la Presidencia del Principado, Teresa Mallada.

El nombramiento de la expresidenta de Hunosa como cabeza de cartel -el principal argumento para su decisión fue que «las encuestas le daban mejor resultado entre los votantes de Foro»- supuso elevar el punto de ebullición de las relaciones entre ambas. Y más aún cuando Pablo Casado otorgó a Mallada los plenos poderes para confeccionar sus listas, por encima de la presidenta regional, que por estatutos es la que tiene la competencia para designar los candidatos.

Las tensiones entre 'oficialistas' y 'malladistas' han ido 'in crescendo' desde que Casado decidió apostar por la expresidenta de Hunosa. Las relaciones entre ambas dirigentes es inexistente. Pablo Casado ha intentado pacificar la situación, pero sus esfuerzos han resultado infructuosos. Según pudo saber EL COMERCIO, el líder nacional del PP le ofreció a Mercedes Fernández la posibilidad de ir como número uno en las listas al Senado, pero a cambio de renunciar a su cargo como presidenta regional del partido. Una oferta que rechazó, argumentando que no había motivo para abandonar un cargo puesto que estaturiamente puede compaginar ambos.

Ante esta negativa a aceptar un puesto en el Senado, el presidente del Partido Popular decidió dejar fuera de las listas electorales a Mercedes Fernández, informa Nuria Vega. No formará parte ni de las candidaturas al Congreso y al Senado ni tampoco al Parlamento autonómico. Fuentes de la cúpula sostienen que la decisión no se ha adoptado ayer, aunque haya trascendido en un día turbulento para el PP asturiano, con la destitución de su 'número 2' de todos sus cargos.

Génova valora la gestora

Casado es consciente de que la situación de bicefalia en el partido en Asturias se complica cada vez más y no quiere que el polvorín que es hoy en día el partido salte por los aires. Mucho menos a un mes del inicio de la campaña de las generales, que se aventuran muy apretadas.

Al presidente del PP le preocupa que la brecha abierta en el partido en Asturias pueda pasar factura a la formación el 28 de abril y en las elecciones autonómicas y locales del 26 de mayo. La posibilidad de que Génova intervenga en Asturias está, hoy por hoy, encima de la mesa. De hecho, ayer se valoró imponer una gestora. Una posibilidad que no ha sido descartada. No obstante, la decisión de intervenir el PP asturiano no parece que se vaya a tomar a corto plazo. Casado quiere dar un cierto margen de confianza a la dirección regional, de la que espera también algún «gesto» para reconducir la situación. En caso contrario, si no se rebajan las tensiones, está decidido a imponer la gestora. «Está encima de la mesa, pero se irá pasito a pasito», apuntaron ayer a EL COMERCIO desde Génova.