Adrián Barbón, presidente del Principado: «Asturias tiene futuro, me niego a aceptar lo contrario»

Adrián Barbón, durante su intervención tras prometer el cargo de presidente del Principado. / P. Lorenzana / Á. Piña / Canal 10

Los ministros en funciones María Luisa Carcedo y Luis Planas arropan al nuevo presidente del Principado

Ana Moriyón
ANA MORIYÓNGijón

Adrián Barbón tomó esta mañana posesión del cargo de presidente del Gobierno convencido, dijo, de que esta región aún tiene mucho qué decir y mucho por hacer. Y con un discurso cargado de optimismo fue hilando la historia de esta comunidad con su presente y su futuro. «Asturias tiene futuro, me niego a aceptar lo contrario», sentenció el noveno jefe del Ejecutivo autonómico en el solemne acto celebrado en la Junta General, donde estuvo arropado por los ministros en funciones María Luisa Carcedo y Luis Planas, en representación del Gobierno central y del propio Pedro Sánchez, que había mostrado su deseo de acudir, pero la proximidad con su propio debate de investidura le ha impedido hacerlo.

Quien fuera alcalde de Laviana incidió en la necesidad de trabajar para que Asturias se «reivindique a sí misma, para que volvamos a hablar de nosotros con amor y esperanza» porque, quiso subrayar ante una amplia representación de la clase política, económica y social de la región, esta comunidad tiene enormes «oportunidades». Pero para ello, señaló, esta legislatura debe ser la de la «renovación» para liberarse de la «atadura narcótica del miedo, del andar cansino de la inercia». Y para ello pidió a sus antecesores en el cargo que comprendan su deseo de avanzar hacia una «mejor Asturias» con «ambición», «ilusión» y «osadía». Le escuchaban a su vera Pedro de Silva, Juan Luis Rodríguez-Vigil, Francisco Álvarez-Cascos y el presidente saliente, Javier Fernández, con el que se cruzó varios apretones de manos a lo largo del acto y pocas palabras. «Para mí siempre serás presidente», le dedicó a modo de guiño al inicio de su discurso.

Barbón volvió a demostrar su deseo de preservar la llingua dirigiéndose a los presentes durante unos segundos en asturiano, cuando abordó la necesidad de defender «con orgullo» el futuro de este patrimonio histórico. «La llingua asturiana ye una seña d'identidá de les xentes d'Asturies», dijo. Volvió también a enumerar los retos que Asturias tiene por delante y a los que ha hecho mención hasta ahora en todas y cada una de sus intervenciones públicas: reto demográfico, empleo, industria, medio rural... «Serán el dietario de mi gobierno», anotó el también secretario general de la Federación Socialista Asturiana, que volvió a reivindicarse como un presidente «municipalista», «cercano» y «dialogante». Aprovechó también la oportunidad para comprometerse a buscar alianzas con el Gobierno central, con quien dijo estará en «contacto permanente» y tuvo palabras especialmente cariñosas para María Luisa Carcedo y Adriana Lastra, también presente esta mañana en la Junta General. Por enésima ocasión volvió a tender la mano al resto de los grupos políticos de la Junta General y dio muestra de su personalidad cuando se emocionó recordando la figura de sus abuelos y dedicando unas emotivas palabras a su familia y amigos.

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