Adiós a Vicente Álvarez Areces, un político con «cabeza y coraje»

La Junta llora a Vicente Álvarez Areces, su más fiel orador
Cinco hombres suben el féretro por las escaleras de la Junta ante la mirada de Javier Fernández, Soledad Saavedra y Pedro Sanjurjo. :: ALEX PIÑA

Grupos políticos, empresarios y artistas se unieron a la familia en la capilla ardiente

ÓSCAR PANDIELLO OVIEDO.

Fue su hogar durante más de una década y ayer sirvió de punto de encuentro para toda la gente que le admiró, le quiso o trabajó junto a él, codo con codo. La Junta General del Principado, sede de la soberanía democrática del pueblo asturiano, despidió ayer a uno de sus hijos más reconocidos, Vicente Álvarez Areces. Así fue durante más de siete horas: las que permaneció el féretro del expresidente en el interior del Salón Europa a modo de despedida para cientos y cientos de asturianos que acudieron a verle. Sobre la madera del féretro, dos banderas, la asturiana y la española. Encima de ellas, tres rosas.

Fue una jornada intensa, de numerosas visitas y de emociones a flor de piel. No en vano, el Salón Europa, sito en la primera planta del Parlamento, se desbordó durante varias horas a causa de la gran afluencia de asistentes. Todos los partidos estuvieron representados: decenas de cargos socialistas de toda la región; Mercedes Fernández y Teresa Mallada, entre otros, en representación del PP; Daniel Ripa y Enrique López de Podemos; Gaspar Llamazares y Ramón Argüelles de IU; Isidro Martínez Oblanca de Foro y Nicanor García por parte de Ciudadanos. El presidente del Senado Pío García Escudero y el portavoz socialista en la Cámara Alta, Ander Gil, también se acercaron a la Junta como representantes de la última institución de la que Areces formó parte. Éstos, sin embargo, son solo una pequeña muestra de los cargos que acudieron a rendirle homenaje.

El hall de la Junta se convirtió, con el paso de las horas, en un auténtico jardín botánico. Instituciones, partidos políticos, ministerios, clubes de fútbol o asociaciones de jubilados remitieron al histórico edificio decenas de coronas florales. Allí, entre las rosas y los claveles, numerosos ciudadanos se acercaron a mostrar sus respetos hacia el expresidente. Comulgaran más o menos con él y sus tesis políticas.

Uno de los vecinos que se acercó, natural de Caso pero asentado en Oviedo desde hace décadas, dejó una escueta nota en el libro de visitas y volvió a encarar la puerta de la Junta. «Me da pena, de verdad. Yo nunca le voté, pero sé reconocer cuando una persona viene a la política a robar o a tratar de mejorar las cosas. A Areces lo meto sin duda en el segundo grupo», explicó. Al igual que él, numerosos vecinos de la ciudad se acercaron a la Junta para recordar a Areces. «Era una persona pasional, de convicciones muy fuertes», se escuchaba en uno de los corrillos que se formaban espontáneamente en el hall.

A la capilla ardiente acudieron personalidades de todo tipo. Más allá del ámbito político, el homenaje contó con destacados cargos del ámbito empresarial y artístico. Del primer campo acudieron representantes de la patronal como el expresidente Severino García Vigón; el subdirector general del SabadellHerrero, Pablo Junceda o el presidente de Hunosa, Gregorio Rabanal. También asistieron a mostrar sus condolencias a la familia del expresidente los artistas Fernando Alba, Chus Pedro, Manuel Linares o Víctor Manuel. Este último, tras un intenso abrazo con la viuda de Areces, afirmó con la voz rota que el expresidente, al que le unía un fuerte vínculo, contaba con «cabeza y coraje», dos capacidades que «no abundan mucho» en el política actual.

Con el paso de las horas, la cola para dar el pésame a la familia fue cogiendo envergadura hasta el punto de salirse del salón para invadir los pasillos de la Junta. Antiguos camaradas, rivales políticos, familiares o compañeros de clase de alguno de sus dos hijos. Todos ellos se dirigieron a Soledad Saavedra, que aguantó con entereza la jornada agradeciendo hasta el último asistente sus palabras de cariño hacia Tini.

Hoy, el homenaje público continúa. Será en Gijón, la ciudad que le vio nacer hace 75 años. La ciudad que, según muchos de los vecinos que acudieron a rendirle homenaje a la Junta General, dio un paso al frente en la historia gracias a su trabajo.

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