Asturias, de luto tras la tragedia de Avilés, que ha dejado cinco muertos y 16 heridos

Varios bomberos trabajan sobre los restos del autobús accidentado, que cubría la línea Cudillero-Avilés-Gijón. / Patricia Bregón

Cuatro de los pasajeros fallecieron en el acto como consecuencia del brutal impacto y un quinto murió en el Hospital de San Agustín | El autobús realizaba el trayecto Cudillero-Gijón cuando se salió de la vía a la altura de Llaranes | Seis de los quince heridos permanecen ingresados, cinco en el HUCA y uno en Cabueñes

E. FANJUL / O. SUÁREZ / P. SUÁREZ LLARANES (AVILÉS).

Alba había quedado para comer con una amiga. José regresaba de su puesto de trabajo en Avilés y Begoña se dirigía a visitar a un familiar. Ni ellos ni ninguno de los otros 17 ocupantes del autobús que partió a las doce y media de Cudillero con destino a Gijón llegó a su destino. Justo una hora después, a su paso por Llaranes, en Avilés, el vehículo se salió de la vía e impactó de forma brutal contra uno de los pilares del puente elevado del nuevo enlace del Parque Empresarial, justo antes de la incorporación a la autovía del Cantábrico desde Avilés. Cuatro de los ocupantes murieron en el acto. Un quinto falleció en el Hospital de San Agustín y el resto sufrió lesiones de distinta consideración, cuatro de ellos de extrema gravedad. También un testigo tuvo que recibir asistencia sanitaria al sufrir una crisis de ansiedad. El trágico balance hizo enmudecer a toda la región.

El autobús, de la empresa ALSA, quedó partido por la mitad como consecuencia de la brutal colisión contra la columna. El pilar de hormigón entró hasta la tercera fila. Una guillotina que sesgó la vida de tres hombres y dos mujeres de entre 52 y 77 años.

La investigación de la Guardia Civil de la Comandancia de Gijón se centra ahora en determinar las causas que desencadenaron el terrible suceso. El conductor, de 40 años y una dilatada experiencia, sufrió graves lesiones y la amputación parcial de una pierna. Se encuentra ingresado en el Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Central de Asturias. Su testimonio y el de los supervivientes será concluyente para esclarecer lo ocurrido. Según las primeras informaciones, en la carretera no se apreciaron huellas de frenada. Los viajeros explicaron que unos trescientos metros antes del impacto el autocar ya se desvió del carril derecho e invadió el izquierdo, en obras y delimitado por barreras de plástico. En su trayectoria embistió los 'jerseys', varios de los cuales quedaron debajo del vehículo, convertido en un amasijo de hierros.

Sin marcas de frenada

No hubo ni volantazos ni frenazos. Al menos así lo refirieron los supervivientes a los que los agentes tomaron declaración en los centros hospitalarios a los que fueron derivados. Una de las vías de los trabajos policiales se centra en determinar si el conductor pudo haber sufrido una indisposición al volante, lo que explicaría que no tratase de enderezar la trayectoria del autocar ni intentase frenar al apreciar que se cambiaba de carril.

Los primeros en asistir a la veintena de víctimas fueron algunos conductores y operarios que estaban en la zona de construcción del puente sobre la autovía. Se encontraron con un «cuadro dantesco». Cuerpos en la calzada, gritos de socorro y numerosas personas atrapadas dentro del vehículo.

La dureza de la experiencia hizo que el conductor de un camión que transportaba material a las mencionadas obras y acudió a auxiliar a los heridos sufriese un cuadro de ansiedad. Tuvo que ser asistido por los servicios de emergencia y posteriormente trasladado al Hospital San Agustín de Avilés.

En pocos minutos se dispuso en el lugar del siniestro un hospital de campaña. El amplio dispositivo de emergencia contó con una UVI móvil y diez ambulancias medicalizadas, a lo que se sumó el helicóptero de Servicio de Emergencia del Principado de Asturias (SEPA). El conductor del autobús fue trasladado en la aeronave hasta el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Su estado era de extrema gravedad. Durante la tarde fue intervenido quirúrgicamente.

Los fallecidos son M. B. M. H., de 55 años y vecina de Soto del Barco; A. P. T. S., de 52 años y vecina de Gijón; S. A. G., de 77 años, vecino de Gijón; A. S. G., de 75 años y vecino de Castrillón; y J. E. M. D., de 58 años y vecino de Gijón. Este último fue trasladado con vida hasta el Hospital de San Agustín, si bien no pudo superar las graves lesiones que sufrió pese a los intentos del personal de la UVI por sacarlo adelante. «Hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos y fue muy duro que no saliese adelante», lamentó Mercedes Albuerne, jefa del servicio y quien puso en valor «la entereza de los heridos y también de los familiares de las víctimas por entender en todo momento la situación».

A media tarde, desde el Hospital de San Agustín de Avilés fueron trasladados otros dos de los heridos al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Una de las heridas de mayor gravedad fue intervenida en la UCI del hospital avilesino.

Hospitalizados seis de los 15 heridos

Seis de los quince heridos registrados al empotrarse ayer un autobús de línea contra el pilar de un viaducto en Avilés continúan hospitalizados, cuatro de ellos en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con pronóstico reservado, han informado fuentes sanitarias.

Entre ellos se encuentra el conductor del autobús siniestrado, Omar L.M, de 40 años, que tras el accidente fue trasladado directamente en helicóptero al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) por las graves amputaciones que sufría.

En la UCI del mismo complejo hospitalario se encuentran ingresadas otras tres mujeres: M.M.A.B., de 62 años; L.E.I.M, de 56 y B.F.F., de 44, con distintos traumatismos.

En Gijón, en el Hospital de Cabueñes, también permanece ingresada una joven de 28 años en observación que, según las mismas fuentes, podría ser dada de alta en las próximas horas.

Del resto de los heridos en el accidente, en el que fallecieron tres hombres y dos mujeres, cuatro fueron dados de alta ayer y otros cinco hoy, tras pasar la noche en observación, cuatro de ellos en el Hospital San Agustín de Avilés y otra más en el HUCA.

Investigación judicial

Mientras los médicos atendían a los heridos en los distintos centros hospitalarios, en el lugar del accidente la Guardia Civil de Tráfico recababa datos para elaborar el atestado que será remitido al juzgado de instrucción de Avilés que se encontraba en funciones de guardia.

El operativo se completó con agentes de la Policía Nacional y Policía Local de Avilés. También se desplazaron efectivos de los parques de Avilés y Pravia, además del grupo de rescate de Bomberos de Asturias, quienes excarcelaron a las cuatro víctimas mortales y a la víctimas. Pasadas las cinco de la tarde, y tras el levantamiento de los cadáveres, comenzaron las labores de retirada del autobús siniestrado. Los bomberos iniciaron el proceso de desmontaje parcial del vehículo que finalmente fue retirado con ayuda de una grúa de grandes dimensiones. El tráfico quedó restablecido a las siete de la tarde, cinco horas después de que se produjese el fatal siniestro.

El consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno regional, Guillermo Martínez, que se personó en el lugar para seguir de cerca las labores de rescate y la evacuación de los heridos, aseguró que este es «uno de los peores accidentes de autobús de la historia de Asturias». Destacó la «rapidísima actuación de los servicios sanitarios».

También la delegada del Gobierno de Asturias, Delia Losa, se personó en Llaranes junto a la jefa provincial de Tráfico, Raquel Casado. Mostraron sus condolencias por las víctimas y alabaron la actuación de los equipos de emergencia y de los conductores y testigos que acudieron a socorrer a los viajeros del autobús.

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